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lunes, 15 de julio de 2013

6. Sentirse no es simplemente vestirse (Coy Mathis)

No me quiero meter en líos de acepciones y significados sobre las diversas palabras que existen en el diccionario para la forma personal que tenemos cada uno de vivir nuestra vida (vamos, lo que solemos denominar etiquetas). Disforia de género, travesti, transgénero, transexual y un sinfín más de eso, etiquetas que me veo incapaz de explicar y, por lo tanto, no me arriesgo a hacer juicios de valor como hace otra gente, colocando a alguien determinada etiqueta sin conocer el tema en cuestión a fondo. Aún así y por segunda vez, me ofrezco a ser corregida sin problema alguno por cualquier persona que tenga una información mejor que la que pueda estar dando yo.

A pesar de todo, como digo en el título, 'sentirse no es simplemente vestirse' y hay dos rasgos que claramente indican diferencias entre Coy y los comentarios de más abajo.

Coy no se disfraza, Coy se viste de mujer porque es como se siente bien. Coy no se pone una peluca, tiene el pelo largo, coletas y apariencia de mujer. Y por último, Coy no lo hace porque le apetezca, lo hace porque lo necesita para ser ella y poder ser feliz.

Hay que saber diferenciar entre una persona (pongamos esta vez el ejemplo de un hombre) que se viste de mujer para dar un espectáculo o cobrar por ello y luego, al salir de su puesto de trabajo o de simplemente disfrutar de un hobbie es y se siente un hombre y está totalmente identificado con su sexo y una persona que se siente del sexo opuesto y 'actúa' las 24 horas del día como tal. Que una persona tenga el tipo de trabajo o hobbie que he citado anteriormente, no implica mezclar de nuevo el vestirse de mujer con la orientación sexual de dicho hombre o con el deseo de cambiarse de sexo que no tiene por qué tener. Que se vistiese de mujer no tendría por qué implicar que fuese homosexual. Algunas veces puede darse el caso y otras no. Y como digo, en este caso concreto tampoco tendría por qué desear ser mujer ni querer sufrir una operación de cambio de sexo.

Para Coy no es un trabajo. Tampoco es un hobbie. Ni por asomo cobra por vestirse de mujer y en ningún momento se identifica con su sexo de nacimiento, sino con el que espera tener después de una más que probable operación de cambio de sexo. Por lo tanto, ni se pone pelucas, ni se disfraza, ni lo hace obligado por sus padres, como también piensan algun@s.


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