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sábado, 30 de julio de 2022

¿Qué lees? «Conversaciones entre amigos», de Sally Rooney

Mis estrellas

Sinopsis: Tras recitar sus poemas en una velada literaria en Dublín, Frances y Bobbi conocen a Melissa, una  escritora que quiere publicar un reportaje sobre ellas. Estas dos universitarias que fueron pareja se verán atraídas hacia ella y hacia su marido, Nick: un matrimonio acomodado que se acerca a la cuarentena y con el que terminarán formando un complejo ménage à quatre.

Ambientada en la bohemia artística irlandesa, esta historia de amores libres y relaciones ambiguas ofrece un retrato honesto de una generación que rechaza las etiquetas. Entre presentaciones de libros, estrenos teatrales y vacaciones en la Bretaña francesa, las conversaciones de los personajes convierten el debut de Sally Rooney en una novela de ideas marcada por unos diálogos ocurrentes y un hábil sentido del humor. La autora indaga en las delicadas crueldades de la interacción humana en una obra inteligente sobre la amistad, el deseo y los celos. Mientras sus personajes descubren el poder que tienen sobre los otros, Rooney articula una adictiva historia sobre el funcionamiento de la inocencia, el impacto de la infidelidad y el espejismo del libre albedrío. Una obra aguda y reveladora que es a la vez una novela de iniciación, una comedia sobre el amor y un alegato feminista.


Conversaciones entre amigos by Sally Rooney
My rating: 3 of 5 stars

Seguramente mi reseña sobre este libro habría sido diferente de no haber leído antes Gente normal (de la misma autora); pero habiendo leído ambos, no puedo evitar compararlos y me parecen demasiado similares como para valorarlos más positivamente. Marianne-Connell en Gente normal y Nick y Frances aquí, son relaciones paralelas con historias similares. De nuevo nos encontramos con una relación tóxica hombre-mujer (aunque hay algún destello de relación lésbica que queda en nada) basada, en mi opinión, más en el sexo que en los sentimientos y de nuevo recibimos algún guiño hacia algunos problemas mentales que me gustaría que hubieran sido tratados, pero… Se quedó todo otra vez en agua de borrajas. La autora romantiza por segunda ocasión la anorexia (lo pudimos leer en el anterior libro), la poca aceptación del propio cuerpo, la autolesión e incluso la extraña relación con su padre, un hombre alcohólico del que poco se cuenta. Habría sido muy interesante leer sobre cualquiera de estos temas más que solo rozando la superficie, pero de nuevo todo queda en segundo plano para centrarse en ellos y su extraña relación de tira y afloja.

Es un libro entretenido, se puede leer y, yo también me repito, siento que S. Rooney no escribe mal, aunque hay muchas partes en las que sentí que estaban más para rellenar que otra cosa; pero tiende a desesperarme que no suceda nada más que las idas y venidas de dos personas que siento que a veces no pueden expresarse más allá de subir los hombros o apostillar un: “Vale”. El libro se vende como un ménage à quatre entre el "curioso" matrimonio de Nick y Melissa con las "amigas" universitarias Frances y Bobbi que le queda bastante grande, ya que Melissa y Bobbi apenas tienen un papel relevante en la relación de ambos.

Con un final que queda abierto, podría haber una segunda parte sin problema aunque a mi parecer, si la meta de hacer un segundo libro es seguir con la misma historia sin sentido, sería mejor dejarlo donde ha quedado.

Hay unas cuántas frases con las que me he sentido muy identificada (ya digo que es un libro que se lee muy bien) y he ido apuntando en los estatus para recordarlas:

“Todo el mundo está pasando siempre por algo, ¿no? Así es la vida, básicamente. Un mal trago detrás de otro”.

“Al que no tiene, aún lo que tiene se le quitará.” (Biblia)

Ella no podía entender que yo no lo quisiera. "Tienes que quererlo, me dijo cuado yo tenía dieciséis años. Es tu padre."

"Estaba bien llorar porque nadie podía verme, y yo no se lo iba a contar a nadie."

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Goodreads 3.83
La Casa del Libro 4.5
Amazon 4.1

miércoles, 20 de julio de 2022

Verano 2022

31 de diciembre de 2020. Esa fue la fecha en la que publiqué mi última entrada personal en el blog. El 2021 fue un año de m***** y no publiqué absolutamente, pero el tener que meterme -aún más- en mí misma me hizo recuperar la costumbre perdida hace tantos años de leer. Y este 2022 se convirtió en el año en el que comenzaría a leer con asiduidad (¿por qué perdí esta bonita costumbre? Ays la vida, qué de trabas te pone a veces), en el que también empezaría a ordenar la biblioteca que ya estaba creada y confeccionar una nueva a su vez. 

A pesar de todo no quería que este año se me pasara sin dejar constancia de que sigo aquí, sigo viva aunque también tuve algunas pérdidas. La salud regular a veces, las malas noticias más habituales que de costumbre y por supuesto que nos gustaría; pero la misma rutina, ¡esa sí que no falla! 

Tampoco creo que me pase demasiado por aquí, en realidad solo me leo yo, pero tampoco está mal soltar de vez en cuando algo de peso de la mochila para volver a llenarla, o lo que es lo mismo, vaciar la mente, desnudar el cuerpo en este espacio y volver a llenarlo para seguir esa… ¿Había hablado ya de la rutina? 

No sabía si este verano iba a ser una copia del anterior, ¡aunque me lo estaba temiendo! Así que solo lo reservé para intentar hacer cosas pendientes. Y cuando digo cosas pendientes, digo que he retomado proyectos a medio terminar o incluso sin comenzar de años como el 2014… No me importa, es una cosa menos, como cuando comienzas a vaciar el ordenador de cosas que sabes que nunca vas a usar pero que tienes ahí guardadas en alguna carpeta. Como tener libros pendientes, irlos leyendo y que baje un poco la torre, ¿quién no tiene libros pendientes? Lógicamente me va a faltar verano, pero como luego viene el otoño… Y más tarde el invierno… 


Música, costura, manualidades, dibujo, ¿qué puedo “atacar” próximamente?








viernes, 15 de julio de 2022

¿Qué lees? «Gente normal», de Sally Rooney

Mis estrellas

Sinopsis: Marianne y Connell son compañeros de instituto pero no se cruzan palabra. Él es uno de los populares y ella, una chica solitaria que ha aprendido a mantenerse alejada del resto de la gente. Todos saben que Marianne vive en una mansión y que la madre de Connell se encarga de su limpieza, pero nadie imagina que cada tarde los dos jóvenes coinciden. Uno de esos días, una conversación torpe dará comienzo a una relación que podría cambiar sus vidas.

Gente normal es una historia de fascinación mutua, de amistad y de amor entre dos personas que no consiguen encontrarse, una reflexión sobre la dificultad de cambiar quienes somos. La segunda novela de Sally Rooney acompaña durante años a dos protagonistas magnéticos y complejos, dos jóvenes que llegamos a entender hasta en su contradicción más sonada y en sus más graves malentendidos. Esta es una historia agridulce que muestra como nos conforman el sexo y el poder, el deseo de herir y ser herido, de amar y ser amado. Nuestras relaciones son una conversación a lo largo del tiempo. Nuestros silencios, lo que las define.

Gente normal by Sally Rooney
My rating: 3 of 5 stars

Como bien diría mi abuela, ¡vaya trajín con estos dos!

Marianne y Connell son esa extraña pareja de lo que llamaríamos ahora, amor tóxico donde sí, en ocasiones se quieren mucho y sí, también se hacen daño y pasan de ellos mismos para luego acostarse y hacer como que están juntos otra vez; pero no, a vista de los demás deben disimilar y tratar de hacer ver que apenas quieren saber nada el uno del otro. No son amigos, no son pareja, parece que tampoco se consideran colegas con derecho a roce (que de hecho es lo que más me parece en lo personal) sino que son algo más profundo que eso… Pero novios tampoco. Definitivamente toda esta ida y venida que hacía que siguieran con sus vidas, pero que les llevaba a reencontrarse una y otra vez como una obsesión por mantener ese cariño y no romper “eso” es lo que me ha impedido lograr meterme en la historia. Lo sé, es un libro que gusta y gusta mucho, pero me uno a las opiniones de que en casi 300 páginas no encuentro más que una pareja complicada de comprender. No voy a mentir, se lee y se lee muy bien, pero para bien o para mal, sentía que no paraban de tropezarse mil veces con la misma piedra y eso me llevaba a aburrirme. Quizá sea mi edad, quizá pueda ser que nunca me pasó algo parecido, pero es verdad que se me ha hecho complicado entender una relación tan extraña como la que comparten. Y en realidad, el libro no tiene más… Porque aunque va dejando toques de ciertos temas interesantes, nunca se adentra a hablar de forma un poco más profunda sobre ninguno de ellos. Hacia el final del libro vi que se habría la veda a un tema que podía darle ese toque especial al libro que creía que le faltaba hablando de los problemas de salud de ambos, sobretodo de los de Connell, un tema que quizá por el momento actual nos suele tocar a todos, aunque sea de lejos. Y a pesar de que es vox populi que los dos deberían charlar con un profesional sobre algunas cosas al menos con cierta regularidad... De nuevo se pasa un poco por encima sobre esto y no conseguimos determinar si ella realmente está bien de salud (¿Depresión? ¿Anorexia…?) y él… Supongo que a vaivenes según el momento.

(view spoiler) y volverán a continuar con su relación de tira y afloja, ahora te quiero, ahora te quiero pero lejos…

A decir verdad, no me ha disgustado la manera de escribir de Sally Rooney. De hecho he recogido un par de frases muy buenas que voy a dejar escritas por aquí y me voy a poner con Conversaciones entre amigos, a ver qué me espera.


“Eso es el dinero, la sustancia que vuelve real el mundo."

"Nadie extrae una enseñanza demasiado profunda del hecho de sufrir acoso; pero cuando acosas a otra persona aprendes algo sobre ti mismo que no olvidarás jamás."

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Goodreads 3.84
La Casa del Libro 4
Amazon 4.2