lunes, 21 de agosto de 2017

La nostalgia se me metió en los ojos

Si sois ochenteros como yo o incluso más viejetes y vuestra familia era de esos afortunados que estrenaron las primeras cámaras de vídeo caseras, seguramente tendréis unas cuántas cintas de vídeo en un formato que en la actualidad, difícilmente se usa. Quizá conservéis la cámara de antaño en buenas condiciones y podáis reproducir aún las cintas para ver vuestros recuerdos de vez en cuando, pero nunca puedes fiarte de una tecnología tan antigua (como tampoco puedes hacerlo de la nueva). A lo mejor hoy funciona en perfectas condiciones y mañana falla una pequeña pieza de las que ya no se fabrican.

Yo tengo una de esas cámaras de vídeo, una SONY Handicam CCD-TR303E, un modelo que para la época debía ser de lo mejorcito, pero que evidentemente ahora está totalmente desfasado. O llamémosle mejor vintage... 

Por aquellos años, finales de los ochenta/principios de los noventa, el que se encargaba de la cámara siempre era mi padre. Yo tenía unos tres o cuatro años cuando la compramos y mi madre nunca ha querido saber nada de la tecnología por miedo a dañarla. El tiempo fue pasando y llegada mi comunión, ya con 10 años (Mayo de 1996), fue también la cámara con la que inmortalizamos el momento. Una vez la tecnología comenzó a evolucionar tanto que con cuatro duros comprabas una cámara de fotos digital que también grababa vídeo y no lo hacía a una calidad mala, e incluso te podías comprar un móvil que hacía lo mismo, mi padre dejó de utilizar la cámara y ésta quedó inutilizada en el trastero.

Mi madre de vez en cuando decía que podíamos ver aquellos recuerdos, pero mi padre no estaba muy por la labor, así que hace unos cuántos meses busqué aquella cámara (curiosamente la encontré y además estaba entera, cosas rara en lo que vienen siendo pertenencias de mi padre) y me puse a trastear con ella. No tenía ni idea de cómo iba, sólo recordaba que se necesitaban unos cuántos cables para conectarla a la tele y poder ver las cintas. Cuando por fin pude conectarlo todo, la cámara mostraba que tenía la batería muerta, lo normal después de unos 20 años sin volverla a encender... La puse a cargar, pero al volverla a poner, el mensaje era el mismo, batería muy baja y la cámara no lograba encenderse. Como las piezas y complementos de este tipo de cámaras tan antiguas son tan complicados de encontrar y además, caros, decidí buscar una batería compatible pero con la que tuviera que rascarme un poco menos el bolsillo. La encontré y aunque tardó bastante en llegar, por fin pudo hacer funcionar la vieja cámara.

Al principio parecía que, o las cintas o la cámara estaban algo flojas, se veía todo muy mal, se paraba de vez en cuando... Con el tiempo y el visionado de varias de ellas, acabaron viéndose mucho mejor, siempre con la calidad de la época, pero mejor. Visto lo visto, tenía que aprovechar el momento, comprar algunos cachivaches para poder pasar esas mismas cintas VHSC a DVD y poder conservarlas e incluso hacer copias para el día de mañana. Me puse con ello, compré el cable necesario y... Mi ordenador decidió romperse. Sí, en ese justo y puñetero momento. No tenía arreglo, así que intenté hacer otro visionado de las cintas para poder grabar aunque fuera de la misma televisión, meterlo todo en un pincho, pasarlo al ordenador... Entonces decidió romperse la cámara. En lo que se refiere a la jodida Ley de Murphy, yo suelo tocar todos los palos.

Harta de fallos, por fin he llevado las cintas, trece en total, a una tienda de fotografía de mi pueblo y aunque conocéis más que de sobra mi amor por mostrarme, he decidido sacar algunos extractos para que podáis conocer un poco más de aquella niña que fui alguna vez. Si algun@ de vosotros tiene un poco de curiosidad, aprovechad bien el momento, porque como sabréis, no soy muy amiga de este tipo de regalos.

Caras tapadas (y esta vez no sólo la mía por respecto a la gente que sale en los vídeos y que pudiera no querer salir en un "medio público"), pero audio subtitulado.


¡Aquí tenéis un extracto de mi mini yo! :) (Sólo para usuarios con contraseña)

1 from Piper on Vimeo.

Esta es la comunión de mi prima mayor. No puedo recordar exactamente los años que tenía, pero a las pruebas me remito, yo era MUY pequeña por aquel entonces.
Y bueno...  Destacado es el momento en el que, después de comerme un riquísimo cono helado de chocolate, por lo visto me salió bigote y barba...


2 from Piper on Vimeo.

En la primera imagen creía que mi padre me está chistando porque no veía bien a grabar las piedras con la cámara y yo muy respetuosa, me aparto del plano, jejejejjejee. 
Año 1993, Galicia. Evidentemente yo seguía siendo muy pequeña, pero esto también lo recuerdo. Era Agosto y hacía muchísimo frío. Recuerdo ese chubasquero. Recuerdo ese chandal (comprado allí porque no llevábamos ropa de tanto abrigo, nunca imaginaríamos que íbamos a estar en Agosto con mantas y calefacción en el hotel). Recuerdo todo como si hubiese sido ayer. 
Fuimos a visitar la catedral, algunos museos, alguna que otra charla... No sé por qué razón sale todo cambiado, porque la imagen del acantilado es del viaje de ida hacia allí (bueno, sí lo sé, es cosa de la costumbre de mi padre por grabar un trozo por qué y otro trozo por allá, pero en otra cinta diferente). Os aseguro que yo era más rubia, pero no sé por qué, si ponéis atención, no hay ninguna persona rubia en los vídeos. Nadie. Cero. Ni siquiera mi prima, a la que atisbaréis más adelante y que tenía el pelo blanco, sale rubia. Propio de la calidad de los vídeos de aquel entonces pero extraño al fin y al cabo. Una pena no tener al menos alguna imagen de mis pelos afro de cuando era pequeña. Aquí ya estaba ondulado tirando a liso, ¡pero los abuelillos rizadillos me delatan! :P
Seguramente había visto en pocas ocasiones el mar (con esa edad y siendo madrileña), así que en un momento del viaje bajamos a estirar las piernas en un mirador. Mi madre estaba preocupada porque yo me cayese y yo lo estaba por que lo hiciese ella... <3 i="">
PD: ¿Os dije alguna vez que en mi casa se utilizan muchas palabras de Toledo y Andalucía? Pues eso... 


3 from Piper on Vimeo.

Mítico, mitiquísimo ese: "¡Recooogee!" de mi madre y mi posterior "burla". En la actualidad no aguantamos a verlo sin reírnos porque ella -mi madre- sigue siendo exactamente igual y yo no puedo evitar poner las mismas caras cuando me lo repite. 
Mi padre y su cátedra sobre la música (armónica, flauta, qué más da...); pero yo apuntaba maneras también en esto. Siempre pidiendo que hiciera montunas y caras raras a la cámara, aunque luego cuando me salían de forma natural me dijera que no hiciera el tonto. A quien le entienda, ¡se lo vendo!


4 from Piper on Vimeo.

Siempre con un lápiz y una hoja en la mano. :) 
Y mis abuelos (por cierto, ACENTAZO de Jaén, lo que os decía antes), que siempre estaban viajando y cuando volvían del viaje, tenían la costumbre de parar en casa a comer o cenar para contarnos cosas de sus viajes. 
Pleno invierno, ¿pero que mis abuelos han estado remojándose el culo? ¡Pues nosotras igual! Igual pero con el jersey de cuello vuelto, ¡qué cachonda la niña! xD
Hago un inciso... ¿El de la tele es Jordi Hurtado? :O
Mi primo y yo siempre nos zampábamos todas las aceitunas, ¿y qué le vamos a hacer si están para eso? Quizá gracias a ese empacho infantil ahora sea una de las tres cosas que provienen de la tierra o los árboles y que puedo comer. Digno de estudio al menos. Pero es que yo ya había cenado... ¡Esas madres! Todo amor y todo broncas, jajajajajaja.  


5 from Piper on Vimeo.

Si desafino es porque estaba malita, que mirad qué tos tenía, jajajajaja. 
Madre mía, el anuncio de la NES. :O Aún la tengo...
¿No os recuerda mi casa, así con el árbol de Navidad y la lumbre, a las típicas casas de las pelis americanas? ¡Me encanta! 


6 from Piper on Vimeo.

Aquí mi padre, supongo que para poder rememorarlo a lo largo de los años, nos pidió que hiciéramos los tres primos una especie de presentación diciendo nuestros nombres, edades y el curso que estábamos haciendo. Mi primo mayor tenía ya nueve años, mi otro primo tenía siete recién cumplidos (nos llevamos cinco meses, aunque él iba un curso por delante al haber nacido en distinto año) y yo... Yo tenía mucha rabia porque a ellos les habían enseñado a leer y a escribir cuando yo no sabía aún. Al final le puse tanto empeño que lo logré y conseguí aprender antes de lo debido. ¡No sabéis el coraje que me daba cuando íbamos en el coche y mi primo mayor podía leer todos los carteles pero yo no! Luego podía leerlos junto con mi primo (este que iba un curso por delante) aunque evidentemente mucho peor que mi primo mayor y era tan feliz... También aprendí a escribir antes de que me enseñaran en el colegio (razón que ayudaba a esas buenas notas, imagino), pero se ve que no era la única contenta por ello. ¡Ay mis abuelos! :)
Aunque ya todo el mundo me llamaba Álex (luego mi madre dice que por aquel entonces no, pero a las pruebas del primer vídeo me remito), me enseñaron a decir que mi nombre es Alexandra y yo que soy muy obediente...


7 from Piper on Vimeo.

Aún viviendo por aquel entonces al lado de unas montañas que casi todo el año están cubiertas de nueve, yo sólo consigo recordar dos o tres veces en las que la haya podido pisar y jugar con ella. En esta ocasión fui con mi tío, mi abuelo, mi padre, una amiga de la familia (adulta) y mis dos primos, ¡y fue divertidísimo! Bueno, creo que se puede apreciar...
Esta chica, la amiga de la familia, se pasó tooooodo el rato tirándome bolas de nieve (que siendo el corujo que era, no me acertaba a dar con ninguna) y yo... ¡Pues devolviéndoselas! :P


8 from Piper on Vimeo.

Papá Noel no solía visitar ningún año nuestra casa por Navidad, comprended la ilusión que me hizo que viniera y que me trajera otra Nenuca. :)


9 from Piper on Vimeo.

Eh, pero los Reyes siempre venían. Aunque había normas, supongo que al ser hija única, para que no me volviera una avariciosa y una caprichosa (jouuuu...): sólo se puede pedir un regalo por Navidad, dos como mucho dependiendo de lo que fuesen. A veces me traían el regalo pedido y otro extra (que mis padres sospechasen que me iba a gustar o que me hiciera falta) y lo demás eran todos regalos para mis primos (tengo cinco primos). Casualidades de la vida (casualidades...), siempre acertaban con mi regalo. :P
La voz de dormido de mi padre no tiene precio, jajajajaja.  


10 from Piper on Vimeo.

Un viaje a Aranjuez en el tren de la fresa. ¡Fresas! Mi fruta favorita (allá cuando podía comerla). A mí con decirme que en el tren repartían fresas para poder comértelas ya me tenían ganada, a pesar del rollazo que debía ser visitar todos esos sitios. Y lo bien que me portaba yo a pesar de todo... Ni un brinco, ni una voz... Nada. Miramos ahora cómo se portan la mayoría de los niños de esa edad (que también los hay por suerte que son muy obedientes y respetuosos) y...
Se me habían pegado ya los dientes de león a la mano de tanto esperar el "punto de caramelo"...
Y luego todo el mundo gritando y yo feliz con mis plumas y un caramelo que seguramente alguien me dio.


11 from Piper on Vimeo.

¡Mi cumple! Seguramente un 30 de Marzo de 1993. Cuando llegué del colegio ya estaba toda la merienda preparada en casa. Vinieron todos mis amigos, mis mejores amigas de las que os hablé en el Draw My Life e incluso los dos "novios" que tuve. Hasta incluso guardo algunos de los regalos que recibí aquel día (los prismáticos rosas que se me ve probando cuando de repente me convierto en el centro de atención). Y no, mi padre no suele saber la edad que tengo desde mi pequeña... 
Las dos niñas que estaban a mi lado cuando se le oye a mi padre hablar tenían el pelo súper rubio, pero en cámara... Por cierto, qué bonitos esos chandales de yonki, por dios. xD 
Luego vinieron mis primos y, por supuesto, después de la tarde era tarea obligada pasar el día jugando al fútbol, especialmente con mis dos primos por parte materna. Habréis visto el control que tenía por aquel entonces del balón, ¿no? :P  
Mi primo que se "espanzurra" él solo... Y sí, yo le ayudo, pero menudas risas, pobre. Mi pirita pequeña, la que se ve ahí era la que digo que tenía el pelo casi blanco. :O  


12 from Piper on Vimeo.

Anda que no lo pondrían inyecciones después a mi pobre abuelo, quién nos lo iba a decir. Y cosas peores... Seguro que yo hubiera sido mejor enfermera (de no desmayarme cuando veo sangre, claro). 


13 from Piper on Vimeo.

Esto fue una función que hicimos un verano, a la que mis padres me apuntaron para estar con otros niños, para aprender y jugar. Recuerdo que fue mi primer contacto con la lengua de signos y aprendí a decir amarillo (aunque no se signaba como lo recuerdo ahora, lo cual es extraño). Había un niño más pequeño que era sordomudo y también había algunos niños de clase. No sé por qué extraña razón la profesora/monitora decidió que yo fuese la princesa protagonista (esto está quedando muy cheerleader americana, pero nada más alejado de la realidad) y algunas niñas se enfadaron tanto que no querían actuar en la obra. Recuerdo que incluso vino la televisión a grabarnos y salimos en los telediarios de aquel día. Tengo hasta frase estrella y todo...


14 from Piper on Vimeo.

¡El viaje a Eurodisney! Mi sueño es volver... Tenía 9 años por aquel entonces (aunque quizá parezco algo mayor porque era muy alta). Al menos con estos documentos gráficos puedo decir y demostrar que yo estuve allí. 
Pude ver la Torre Eiffel, un pintor me hizo un retrato rápido mientras llovía por una de las calles de París (parece como un barrio gótico, pero yo tenía 9 años y no recuerdo qué sitio era)... Se me ve un poquito en el dibujo... Y como íbamos con un grupo de gente a quienes no conocía y yo era "la niña", todo el mundo se tenía que sacar fotos conmigo, jajajajaja. No me preguntéis por qué, pero se oye en dos ocasiones a la gente diciéndole a otra gente que se pongan conmigo para hacerme fotos. Incluso en el vídeo completo se me ve en todas las puñeteras fotos y posando para el recuerdo. o.O
Ya aquí tengo el pelo casi liso por completo y más rubio. Me llegaba por el trasero y no me lo quería cortar. 
Lo de la postal del monito es una broma que tenía con mi padre, porque siempre que salía un mono por la tele, nos decíamos mútuamente que qué hacíamos allí. Tenía que grabarlo... 


15 from Piper on Vimeo.
El Corpus Christi. Tenía apenas 10 años y me rizaron el pelo, para volver a los orígenes...

10 comentarios:

  1. Tu pelo ha vivido casi tantas aventuras como tú :P

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  2. ¡Ese ha vivido más que tú y que yo juntos!

    Nah, por lo visto dicen que el pelo cambia cada siete años, lo cual suena bastante interesante...

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  3. ¿Qué pelo te pides para el próximo ciclo?

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  4. O me quedo con el mío o uno rubio/castaño claro bohemio me vale. :P

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  5. Por eso ya pasé, busco algo nuevo. :P

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  6. ¿Algo nuevo y radical? ¿te vas a rapar? :P

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  7. A mí es que lo de verme con el pelo más corto que por los hombros no me convence...

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  8. Yo lo tengo por encima de los hombros... muy por encima xD

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