¡¡¡¡¡BOOOOOOOOMBAAAAAA!!!!!
"Sensual, ¡un movimiento sensual!
Sensual, ¡un movimiento muy sexy!"
Os aseguro que normalmente no soy así (bueno, quizá un poco) esto es todo fruto del estrés de no haber tenido vacaciones. Por eso hoy vengo con una entrada sobre comida, a falta de pan, buenas son tortas, intentemos olvidarlo con unas pocas calorías.
No recuerdo bien de dónde saqué esta receta, pero mi método para buscar recetas en internet podría denominarse como el método Joey. ¿Recordáis el capítulo de Friends en el que Rachel hace un triffle por primera vez y se dan cuenta de que, por error, ha mezclado dos recetas en una? A nadie parece gustarle la extraña mezcla, lo cual es lógico porque el resultado es un pastel de carne con mermelada y otros ingredientes con una extraña combinación (según Ross, sabía a pies). En cambio a Joey le encanta, porque...
Joey: "¿Cómo no iba a gustarme? La nata, me gusta; la mermelada, me gusta; la carne, ¡me encanta!"
Yo tengo la misma teoría, aunque evidentemente no soy tan extrema. El hojaldre, me gusta; la carne, ¡me encanta! ¿Una receta con ambos ingredientes?
Y eso fue la receta de bomba de carne. Las patatas son un extra... Es facilísimo de hacer. Simplemente debes aliñar carne picada a tu gusto (yo la hago con ajo, perejil, huevo, un poco de pan rallado y sal al gusto) y, tienes dos opciones: O cocinas la carne un poco antes de meterla en el hojaldre, si no te gusta muy cruda; o la metes directamente en crudo y esperas a que se cocine en el horno. A mí no me importa que esté un poco cruda, pero mi madre no soporta que la carne quede rosita una vez cocinada y mucho menos que expulse algo de sangre, así que cocinamos un poco los dos filetes de carne antes de meterlos al horno (el suyo un poco más hecho que el mío).
Luego simplemente tienes que cortar dos trozos de hojaldre redondos que recubran la carne (también en la base, unid bien ambas partes para que no se abra cuando se esté cocinando), pintarla con huevo y cocinar en el horno hasta que esté dorada. En nuestro caso, como la carne ya estaba cocinada, no teníamos miedo de que saliese cruda, pero si la sacáis y veis que no está para comer, simplemente metedla otra vez al horno. Gran consejo, ¿verdad?
Como último consejo después de haber probado a hacer varias recetas con hojaldre, os aconsejaría comprar el hojaldre fresco, el que está en refrigerados y no el que viene congelado. El fresco tiene tanto un mejor sabor como un tacto más flexible, más blando... No sé, para mi gusto, mucho mejor el fresco.
Rico, rico y con fundamento. :D



























































































