Sí, me he apuntado a la "moda" de la desintoxicación capilar: sin parabenos, sin siliconas y sobre todo, sin sulfatos.
Lo sé, todas estas cosas no son malas para el pelo, ni probablemente provocan cáncer (como se puede leer en algunos sitios), ni van a hacer que mi pelo sea desastroso por lo siglos de los siglos (amén). Pero desde mi adolescencia llevo arrastrando el problema del pelo graso que no he conseguido solucionar hasta ahora. Hasta ahora que espero poder al menos mejorarlo gracias a cambiar mis hábitos y evitar estos ingredientes, si ya había probado casi de todo con anterioridad, ¿por qué no probar esto que encima aparenta ser además una opción saludable? He leído mucho sobre el tema, los pros, los contras, opiniones de primera mano, todo lo que había que leer y más, y si os apetece llevar a cabo esto o cualquier otra cosa parecida, os aconsejo que hagáis lo mismo y que os empapéis de los temas para poder sacar vuestras propias conclusiones y no hacer nada porque lo diga este o aquel otro. Yo me leí los efectos que provocaban tanto los sulfatos (limpian el sebo, pero hacen que el pelo vuelva a producirlo con más rapidez) como las siliconas (cubren el pelo de los efectos adversos, pero también imposibilitan su respiración) y decidí hacer la prueba. Y como internet es todo un mundo lleno de posibilidades donde incluso se ha visto que puedes poner a la venta tu alma (¡o tu virginidad!), comencé a buscar este tipo de champús y encontré la web
iherb, donde compré un champú de la marca Dessert Essence que nunca había probado, en este caso, el de limón (el tercero de la foto, el amarillo). Este champú es cien por cien vegano, sin gluten, biodegradable, sin fosfatos, no testa en animales y está libre de parabenos, sulfatos, EDTA (ácido etilendiaminotetraacético, ¡toma ya!), glicol, sin ingredientes basados en el petróleo y no sé qué cuántas cosas más. Es caro, cuando normalmente un champú (depende de la marca) te puede costar dos o tres euros, este dobla su precio (6 euros si no lo han subido); pero también es cierto que yo tenía un cupón de descuento que hizo que el precio final del champú fuese de... ¡0'35 céntimos de euro! Vamos, que pagué los gastos de envío, para probarlo, la experiencia con la web no podría haber sido mejor.
Ahora voy a testarlo durante un mes lavándome el pelo alternado días (un día sí y un día no, como hago normalmente) e iré escribiendo mis experiencias. ¿Preparados?
Primer día (11 de Abril): Como bien diría mi madre, ¡ni la pulga Benito! Para los que no entiendan bien la expresión, más o menos significa que con tan poco tiempo experimentando algo, pocos efectos puedes llegar a ver, aunque... Yo ya conseguir ver algunos.
Una de las cosas que más había leído sobre este champú en concreto antes de comprarlo era que apenas hacía espuma. He probado 425.987 champús antes de este y, aunque unos conseguían hacer la suficiente espuma para cubrir casi por completo el suelo de mi bañera e incluso hacían algo difícil el aclarado de ésta cuando intentabas echarla por el desagüe, hay otros champús que no hacían apenas espuma y yo no consideraría que este champú perteneciera a estos últimos. En mi opinión hace la cantidad de espuma normal para un champú, ni te sale la espuma por las orejas, ni es como si te estuvieses lavando con agua.
El olor que a mucha gente en los comentarios les parecía desagradable y pesado, como de limpiador o desinfectante, para mí era bastante suave. De hecho hay champús que han dejado todo el baño oliendo incluso después de terminar de ducharme (al menos el olor que dejan es agradable), pero este no me parece que huela ni fuerte, ni mucho. Más que nada porque a mí me huele taaaaan parecido al sirope de limón de las tartas de Royal, que me dan ganas hasta de pegarle un traguito... (No os preocupéis, ¡aún soy capaz de controlarme!)
Supongo que el primer día, al tener todavía el pelo cubierto por los rastros de mi anterior champú, no noté el pelo para nada estropajoso, aunque estaba con esa expectativa futura en mente.
Segundo día (13 Abril): Dejando atrás el tema de los olores, la espuma que hace y cosas similares de las que sólo podría hablar en la primera prueba, en esta segunda noté algunas cosas diferentes en cuanto al efecto del champú. Por un despiste mío, usé algo diferente y extra a la hora de lavarme el pelo (un spray para el peinado) y el resultado fue que el pelo me quedó algo más graso en la raíz. O quizá era el día, que tocaba así. También comencé a ver los primeros atisbos de pelo algo pajoso y sobre todo enredado, aunque tenía en mente (bueno, a decir verdad, tenía ya pedido) el famoso cepillo antienredos (no diré la marca que a mí nadie me ha pagado por la promoción, jajajajaja) y confiaba en que con él, el peinado sería más agradable. Incluso había comenzado a cambiar el hábito de peinarme con el pelo aún mojado y, aunque el esperar a que se seque antes de peinarlo haga que se me ondule el cabello más de lo que me gustaría, creo que facilita el peinado y además evita la rotura de éste.
Primera semana (18 Abril): Sigo notando más o menos lo mismo, aunque ahora es cierto que el champú hace menos espuma en el lavado, así que he cambiado la forma de lavarme el pelo para que el resultado sea mejor. Primero echo una cantidad muy pequeña en mi mano y lavo un poco el pelo. Ni siquiera consigo hacer espuma, pero hace el efecto de quitar la mayoría de la suciedad. Aclaro y vuelvo a echar otra pequeña cantidad de champú en mi mano que esta vez sí, consigue hacer espuma y dejar mi pelo limpio por completo. Continuo esperando a que mi pelo se seque antes de peinarlo, así mientras estoy a la espera de recibir cepillo antienredos (en próximos días) no me arranco la cabellera en el intento. Me voy a replantear el comprar un acondicionador o una mascarilla de ingredientes parecidos para poder hidratar más mi pelo ahora que por fin la grasa parece que quiere regular de forma más pausada. Ya veremos qué sucede con un mes de uso.
Primer mes (11 Mayo, aproximadamente 16 lavados después): Después del primer mes de uso (el pasado 11 de Mayo, a un lavado cada dos días) saco bastantes conclusiones. La primera es que este champú o quizá este tipo de champús, NO son milagrosos, pero SÍ se nota su efecto. Yo sigo teniendo el pelo graso y continúo lavándolo un día sí y otro no; pero en comparación, el pelo tarda más en ensuciarse ahora que cuando usaba sulfatos y siliconas. Era mi principal prioridad a cubrir, así que en este aspecto estoy más o menos contenta. No es perfecto como digo, pero me gusta el efecto que está dejando en mi pelo, ya sólo me queda seguir usándolo y que los resultados continúen siendo iguales o incluso mejores. ¿Los contras? Más o menos los que había visto hasta ahora, el pelo se me enreda mucho más y aunque con el cepillo antienredos (rosa para pelo fino, verde para el normal y azul para el pelo grueso, que hay gente que desconoce este detalle y se lo compra del color que más le gusta sin conocer su efecto) me peino mucho mejor (y esperando a que se seque) sigue estando más enredado que cuando usaba siliconas. De todas maneras esto no es algo que me preocupe excesivamente y creo y espero que con el tiempo pueda usar un acondicionador que me hidrate el pelo y me ayude a desenredarlo mejor. Con respecto al pelo algo más seco y pajoso, evidentemente es un efecto secundario que no me gusta demasiado pero que tampoco es excesivo y que además, supongo que se podrá solucionar de la misma forma, con tiempo y con acondicionadores o mascarillas adecuadas para mi pelo. Voy a seguir usando este champú y además me voy a comprar un acondicionador para ver si así puedo solucionar las contras y dejar sólo los pros de este cambio de hábitos. Dentro de un par de meses, que era lo que me había dado de margen para seguir haciendo pruebas en mi pelo, tengo una boda, a ver qué tal la aguanta mi pelo. De ver que la evolución se estanca o volvemos al punto de partida, nunca es tarde para volver a usar siliconas, sulfatos o champús milagro. Además a partir de Julio podré empezar a dejarme de hacer coletas porque no tendré que trabajar, así que dejaré de tener tantos pelos partidos a media altura de la melena. Al menos por estos dos meses mi pelo podrá descansar un poco.
Para cuando se me gaste este champú, tengo pensado probar el de la misma marca pero en la versión de frambuesa roja (el último de la foto con el envase rojo) y el acondicionador sin fragancia (envase azul). ¡Y a seguir testando!