Seguidores

miércoles, 25 de enero de 2012

¿Por qué las personas con Asperger son “raras”?

Si pincháis en el título, os lleva directamente al link del artículo. Es el mismo que pone al final como fuente. No me extiendo más porque supongo que nadie lo leerá ;)

Traducción y adaptación de un texto de Rudy Simone, escritora diagnosticada con Asperger.

Las personas no autistas ven números y sienten seguridad. Nosotros sentimos amenaza. A menos que seamos náufragos y llevemos flotando en el mar cuatro días sin alimentos, ver a otras personas no nos hace sentir seguros. Cuando hay otras personas a nuestro alrededor, nuestra amígdala cerebral se estimula causando una sobrecarga de adrenalina que provoca una reacción de huida. Como consecuencia, nos sentimos irritables, queremos salir corriendo o bien, si nos han entrenado para no tener estar reacciones, nos sentimos muy incómodos y sufrimos de una incapacidad temporal para hablar. Algunos de nosotros, debido a la adrenalina, intentamos cambiar el modo de ejecución y podemos parecer ingeniosos y encantadores por un período corto de tiempo. Pero estos comportamientos son solo una cortina de humo, las actuaciones cansan y no podemos mantenerlas por mucho tiempo.

Rudy Simon, Autora de varios libros sobre Asperger.
La sobrecarga sensorial es algo con lo que luchamos diariamente y hoy por hoy es parte de los criterios para diagnosticar los trastornos del espectro autista. Para algunas personas con Asperger, un ventilador de techo que gira bajo una luz es lo mismo que estar en un antro con luces estroboscópicas después de tomar varias copas. Incluso cuando vamos por la carretera, la luz del sol que se filtra entre los árboles hace que nos duela la cabeza. Los diferentes estampados y patrones en las alfombras nos provocan mareo y vértigo. Los anuncios fluorescentes de los supermercados hacen que nos queramos poner en posición fetal sobre cualquier mostrador. Las oficinas, almacenes y tiendas a las que tenemos que ir generalmente están llenas de fuentes que proporcionan una sobrecarga sensorial: Desde la iluminación barata hasta una mala selección de música pop. Si nos logramos controlar y no tenemos una crisis, es un hecho que no vamos a estar relajados o alegres en estos entornos.

No somos buenos para reconocer caras y nuestra memoria es fragmentada. Algunas personas autistas pueden recrear cualquier cosa después de verla una vez. A menudo recuerdo una serie de sonidos, sensaciones e imágenes como si fuera una videograbadora, pero se me puede hacer muy complicado recordar las caras de las personas que se parecen. A veces caminando en los pasillos veo a personas que se me hacen vagamente familiares, me quedo pensando ¿dónde lo he visto antes?, mientras la otra persona está pensando “¿Qué le pasa, porqué no saluda?”. Para cuando me doy cuenta de quién es la persona y volteo, ya es demasiado tarde y se encuentra muy lejos como para decir “hola”. Se que parece raro, pero soy capaz de recordar todo un párrafo de un libro y puedo decir los presidentes del país en orden; pero soy incapaz de recordar en dónde estábamos ayer a esta hora.

Siendo sinceros, no nos importan las pláticas “por compromiso” y todo nuestro mundo gira alrededor de lo que nos gusta. Si no estamos interesados en quién ganó American Idol, el sonido de esos debates es como “bla bla bla” de la maestra de Charlie Brown o el cacareo de las gallinas. Puedo pensar que eres aburrido porque no compartes mis pasiones e incluso puedo hablar una y otra vez sin parar sobre la genialidad de mi compositor favorito, sin notar el cansancio en tus ojos, tu postura de aburrimiento ni lo que pasa con la gente a mi alrededor mientras te platico. A veces tenemos una racha de “autoabsorción” que puede ser muy cansado, necesitamos aprender a controlar este factor de la personalidad.

Nuestra comprensión de las normas sociales es básica. Probablemente puedo ir por mi misma a las pastelería y encontrar el camino de regreso a casa pasando por la oficina de correos, pero no puedo platicar con profundidad sobre un tema o entender las connotaciones culturales del lenguaje.

Marchamos a nuestro propio ritmo y marchamos de forma peculiar. No nos limitamos a tomar el camino menos transitado, creamos uno nuevo. Sin embargo, debido a que tenemos dispraxia y/o disfunción propioceptiva, podemos no hacerlo agraciadamente. La dispraxia es un déficit en la planificación motora. La propiocepción es saber dónde están tus miembros, con respecto al otro. Quizá no sea necesario un corcho en el extremo de nuestro tenedor para evitar sacarnos el ojos, pero puedo tropezarme en las escaleras eléctricas o golpearme en la cara con la pelota de béisbol. Puedo parecer Isadora Duncan cuando bailo solo, pero en un baile de parejas seguro tomaré el camino equivocado.

Tenemos poca conciencia de género. Las mujeres con asperger generalmente no batallan por el peinado o las uñas perfectas como las otras niñas de su edad. Se nos hace una pérdida de tiempo. Quizá con la edad este aspecto se desarrolle un poco más, pero si pudiéramos elegir, continuaríamos sin que nos importasen mucho la feminidad y las modas. Probablemente nos sumerjamos en nuestros propios intereses y olvidemos cepillarnos el cabello, usemos ropa que no combina de forma que nos veamos despeinados y desaliñados.

Nos tomamos las cosas de forma literal, una broma de “toc, toc” es probable que nos haga correr a ver quién está tocando la puerta.

Por último, pero no menos importante, la ansiedad es nuestra emoción predominante. Añade a eso el estrés post-traumático de la soledad, la confusión y el acoso que sufrimos… una pequeña palmada en la espalda puede hacernos saltar fuera de nuestra propia piel. Es por esto que parecemos preocupados y controlados todo el tiempo. Este exceso de control somos nosotros, tratando de mantener el orden en el caos, tratando de sentirnos más seguros en este mundo loco. Muchas personas con Asperger toman fármacos contra la ansiedad, pero aún no hay ningún medicamento para hacernos “normales”. Y no, no podemos simplemente “superarlo” y no podemos simplemente “ser normales”. El cerebro es un órgano flexible y podemos aprender, pero siempre, siempre, tendremos Asperger. Lo digo en voz alta y lo digo orgullosa.


Fuente: http://www.beatpsicologia.com/blog/76/personas-con-asperger/

miércoles, 11 de enero de 2012

¿Rebobinamos?

Nunca suelo hacerme propósitos de Nuevo Año porque nunca los cumplo. Hace poco tiempo escuché decir en la radio que escucho normalmente todas las madrugadas, que el truco para cumplir con estos propósitos estaba en hacerlos dos veces. Para ello, sólo debes escribir tus deseos en una hoja antes de que llegue el nuevo año… Pongamos… Un mes antes. Luego, quince días antes de llegar la Nochevieja, debes empezar a cumplirlos. Ya sabéis, me apunto al gimnasio, dejo de fumar… El día 31 verás que la mitad están sin cumplir. De hecho, con la mayoría no habrás hecho ni el más mínimo intento de llevarlos a cabo. Ahí está el secreto, siendo aún día 31 puedes volver a reescribir tus propósitos haciendo que estos nuevos sean algo más factibles. La historia me pareció muy bonita, pero para mí tiene un fallo y es que yo no quiero propósitos.

Este año va a ser diferente, yo voy a hacer que sea diferente. Comienzo y termino a cumplir mis propósitos en el mismo día, con esta entrada y como el resultado no tiene que durar un tiempo determinado, digamos que… Es atemporal y ojalá sea para toda la vida. Por eso, he podido permitirme el pequeño lujo de haberoslo propuesto algo tarde.

Hoy (fecha del borrador) estuve hablando con una amiga mía sobre nuestra relación, que parece, ya nunca podrá volver a ser como antes. Bueno, a mí ya me conocéis, no soy ni positiva, ni feliz, ni creo en las cosas bonitas, le di una última oportunidad a la amistad y se fue al carajo y para colmo, pierdo a personas y a las que no pierdo, me cansé de darles oportunidades. Y ya no digo oportunidades de continuar una amistad, que parece que eso no es lo que desean. Yo lo que doy son nuevas oportunidades para que puedan hacerme daño. Otra vez. También es cierto que soy el tipo de persona a la que si le pides perdón (y a veces sin pedirlo, simplemente cuando noto arrepentimiento de la otra persona) lo olvido todo. Culpa mía, soy una floja. Pero a decir verdad, de entre las personas a las que pierdo, unas no me interesan para nada y otras sí. Así que pensé, en el nuevo año… ¿Qué sería lo más importante para mí? Debería ser yo, pero no he cambiado tanto. Sólo mi vena Gandhi, así que esto no me sirve. Mi familia y mis amigos. Y ya está. Todo lo demás me sobra (aunque nunca viene mal un edredón calentito, una camita cómoda, una casa, mis regalos de Reyes…). Ahora mismo me da igual que me digáis que es un post deprimente, que se me va la olla, que qué fumo (sí, Dani, ya sabemos que me vendes mierda, tío grunge…). No es una entrada deprimente, todo lo contrario, es una entrada para pedir perdón y volver al 2010.

¿Volver al 2010? Sí… Porque he cambiado. He cambiado mucho desde entonces y puede ser que a muchos os deba una explicación, tanto a los que os conocía antes de esa fecha, como a los que no. La verdad es que a partir de 2010 las cosas comenzaron a irme un poquito mejor, por eso quizá puede ser posible que a muchos os extrañe que quiera volver a aquel entonces. A veces la vida te permite rebobinar y volver a comenzar sólo con algunas cosas, pero por intentarlo no se pierde nada. A partir de esa fecha me mudé. AMO mi nueva casa. Tanto que hasta me planteé la idea de comenzar a trabajar para poder pagarla, pero tampoco podía comenzar la casa por el tejado. Es aquí donde estoy siendo un poco más feliz, donde tengo más posibilidades de llegar a mi máximo punto de felicidad (que no llega ni al considerado normal pero con el que yo ya me daría casi por satisfecha) y es aquí donde he dado pasitos por una vez, avanzando. Pero creía ver la luz al final y puede que me confundiera con alguna linterna. ¿Qué queréis? Por un ojo no veo bien de lejos y por otro, de cerca. Incluso el oftalmólogo me dijo que soy una especie rara. Le dije que: "¡Eh, sin faltar!" Le caí bien y me regaló un par de fundas de gafas, un spray para limpiarlas y dos descuentos. Por eso, por creer ver la salida, me aferré tanto que, cuando vi que podía no ser, me caí. Y me descuidé. Psicológicamente. Físicamente también, no sé qué cojones me llevó a cortarme el pelo así, a oscurecérmelo a pasar de tomarme las pastillas de la alergia y estar peor por mi tonta cabeza… Pero eh, quizá no sea la luz del sol al final del túnel, pero aún siendo una linterna, es luz y yo me aferro a ella. También os descuidé a vosotros, eso es lo que no consigo perdonarme. Bueno, no soy una chica perfecta, pero desde luego no soy así. Puedo descuidarme yo, puedo tratarme mal y ser la persona a la que peor le caigo, pero con vosotros no, nunca me había pasado eso. A partir de este año conocí o conocí mejor a gente que ahora es tremendamente importante para mí: Anna, Nata, Zeben, Gloria, Gema, Diego, Carles… Y esta no es forma de conservaros a mi lado.


Foto de pyromaniac, en DeviantArt.




Por eso quiero pedirle perdón a Ana Karen. Nos conocemos hace mucho tiempo ya y es cierto que estás algo "empanadilla" a veces como para poder darte cuenta de que te he fallado o guardarme rencor. No estuve ahí en tu cumpleaños. No recibiste uno de mis paquetetitos, regalos o de mis tarjetas de todos los años. Y ni siquiera este año me digné a mandarte una postal de Navidad o cumpleaños aunque tenía tu regalo comprado desde el verano. Bueno, en realidad este año no me he dignado a mandarle tarjetas de Navidad a NADIE. Y ni siquiera he podido saber si he recibido alguna porque hace al menos dos meses que no piso mi casa. Ana, en la carta te cuento mil cosas, en realidad, todo un resumen de lo que me ha pasado en este tiempo y de cómo me siento. Aún así, me sentía en deuda y si me lo permites, quiero rebobinar eso contigo. :)

Dani, fuiste el primero que notaste que estaba cambiada. Contigo fui sincera a medias. "Sí, estoy rara, pero estoy bien." La última parte era mentira. Al principio me sorprendí un poco de que te hubieses fijado porque no hablamos demasiado, pero creo que sí, nos conocemos. Puedes ser un picajoso, un pasota, un vacilón, el tío más raro del mundo y el hombre que es capaz de buscar, y no sólo eso, sino de encontrar la comercialidad en una mota de polvo; pero esto no impide que además seas un tipo sensible que sabe apreciar a sus amigos, que hace unos regalos de cumple estupendos y que además siempre está ahí, incluso cuando hay una discusión con un amigo común con el que te llevas mejor que conmigo, has sabido diferenciar amistades y quedarte con ambos sin dañar a ninguno. También quiero rebobinar esta parte contigo y volver a empezar. :)

No hace mucho que nos conocemos, pero siento que con Isa puedo hablar de cómo me siento y cómo se siente mi cabeza en cada momento porque ella me entiende. Además, cuando sientes que alguien te entiende también y no sólo eso, sino que te comprende y hasta ha pasado por lo mismo, te das cuenta de que no estás loco. O eso, o que no estás loco… Solo. A partir de ese día sois dos. Cuando pienso en ti, me acuerdo de una frase en un libro que debo releer y que decía algo así: "La medicina siempre asegura que la prueba de sus prácticas es la experiencia. Platón tenía razón, por tanto, cuando decía que para llegar a ser un verdadero médico se deben haber sufrido todas las enfermedades que uno pretende curar y todos los accidentes y adversidades que uno pretende diagnosticar. " Michel de Montaigne. Siento que quizá no te he ayudado mucho como siempre he pretendido por estar tan desaparecida. Rebobino. :)

Vicky, a ti quizá te he puesto entre la espada y la pared, y ahora cada vez que te escribo, me siento culpable y lo pienso. Quizá no debí ser tan pesada contigo cuando tuve ese problema con una persona en común. Quizá ni siquiera tenía que haber tocado el tema, pero fue mi maldita manía de dejarlo todo aclarado siempre y de que estuvieses presente cuando todo se desató la que me llevó a tocar el tema. No sólo has sabido tratar el tema de la mejor manera posible, sino que también a partir de aquello dimos pie a entablar una relación más estrecha con la que estoy cada día más feliz. Vamos, que si no fuera porque para nosotras está ya muy visto, te abría ese club de fans del que hemos hablado. Vuelvo un poco atrás también contigo pero quedándome con lo que obtuvimos hasta ahora. :)

Nata, o también conocida como "lo mejor de mi 2011", "miSofi", "preguntémosle a mami el remedio casero del día" o "tendremos ese bebé en común cueste lo que cueste", jajajjajaa. Ahora también tenemos sección decoración… Próximamente en sus mejores kioskos xD Contigo tengo muuuucho que rebobinar, porque debes pensar que estoy loca. Pero ya no en el buen sentido… Supongo que por tu carácter, que da pie a la confianza o al menos a mí y que eras como mi antigua yo, la de 2010 que intento recuperar ahora, me he desahogado tanto contigo y te he dejado con dosis tan alta de Álex que podría ser lógico que no quisieras volver a hablar conmigo hasta 2014. Cada vez que me iba mal algo, mensaje a Nata. Digamos que antes yo era como tú, con ese punto de pasotismo que nunca lleva a disputas, tratando a todos por igual y evitando conflictos, anteponiendo a la gente antes que a cualquier otra cosa y con esa actitud Gandhi de paz y amor y que si se matan, intento mediar, pero sino que se maten ellos y no me salpique. Ahora lo único que he conseguido es hacerte ver que soy una montaña rusa de emociones que, en realidad, sólo se pasea por emociones precarias, del día malo al día peor y de ese, al nefasto. O peor aún, ¡que soy una loca por el fútbol! Ni mucho menos. Te conté un mini resumen de todo lo que me había pasado con la gente, pero también te dije que antes de Febrero, la gente no sabía ni que había estado en equipos ni cuál era mi equipo favorito. O simplemente si me gustaba el fútbol… De hecho muchos se estarán enterando ahora de eso. Pero contigo me volví loca, vi que eras la única con la que podía hablar y que no se enfadaba porque eras neutral y encima me hiciste recordar los tiempos en los que mi mejor amiga y yo nos dábamos toques cuando marcaba nuestro equipo. Te conté lo que me pasó el otro día y con eso ya tengo una preocupación menos, aunque aún tengo que mirar la solución completa. Pero sea como sea, gracias por haberme escuchado. ¿Rebobino también contigo y lo olvidamos todo? :)

Tú me dices que no te quiero. Gloria, te quiero un montón y aunque seas prácticamente nueva en mi vida, como verás, te tengo tan presente y eres tan importante para mí, que te he guardado también tu propio huequecito. Sé que tú tampoco lo estás pasando bien pero, dicen que la vida da muchas vueltas, así que deberíamos confiar en todo eso que dicen aunque no lo notemos. Lo has pasado mal y lo sigues pasando mal a causa de tu familia, pero eh, no estés mal, ya sabes que por aquí tienes otra familia más. Y una amiga con la que contar para lo que quieras. Lo mejor de todo es que creo que debo rebobinar muchas cosas contigo y hace tan sólo dos días fuiste tú la que me dijiste que es al revés y que me debes muchas cosas. Sólo me debes una camiseta. Yo te pago a cambio de una firmita de esa CR mexicana. Podemos empezar juntas de cero dejando las cosas malas atrás, ¿quieres? :)

Soni, tú y yo nos conocemos tan bien, que yo creo que no nos hace falta ni hablar para saber cómo está la otra. Tienes asumidos todos mis miedos, podemos hablar de lo que sea y encima ahora eres feliz. No sabes lo que me alegro por ti. Anda que no hablamos veces de todo esto en nuestras -cortas- cartas. Aunque tiene que haber sido difícil empezar una nueva vida, con gente totalmente diferente, en un nuevo país donde hablan raro y encima te miran como si fueras un mono de feria (eso es que eres muy sexy, ¿cuándo lo vas a entender?) y para colmo, os pierden un paraguas, ajajajajjaa. No, ahora en serio, y para colmo, puede que yo no haya sabido estar en mi lugar como debería, aunque en parte a sido dejarme llevar y en parte no querer molestar. Elimino con tu permiso esa parte y para lo que quieras y en el idioma que quieras, aquí estaré. :)

Pincha, contigo también he tenido una relación un tanto rara de un tiempo a esta parte. Pasamos de hablar cada día sobre todo con nuestros mega mensajes a que no me diese tiempo a hacerte esa lista de canciones para tu primer viaje en avión. En el fondo, me pasa algo curioso contigo y es que creo que podríamos estar meses e incluso años sin hablar y luego retomar todos los temas como si no hubiese pasado el tiempo. Aún así quiero decirte que, aunque te pareciese súper raro lo que te decía en los primeros emails: "¡Lo temo todo, lo temo todo!", tú has sabido comprenderme y ayudarme cuando me ponía muy pesada incluso con el tema de mi rara familia. Pero Car, debía decirte todo esto. Ahora ya sabes lo que toca, comamos Oreo juntas viendo un partido Argentina - España que ahora SÍ puedo comerlas :)

A ti, Diego, te conozco prácticamente desde hace días. De hecho, aún me cuesta escribirte mensajes sin cohibirme, más aún cuando pareces ser la única persona que dice lo que hay en mi cabeza y yo no quiero decir. Una de dos, o te han pasado las mismas cosas o te sabes poner en el lugar de las personas, al menos de palabra. Sea como sea, me parece una cosa muy valiosa y aunque apenas nos conozcamos y te deba un mensaje desde hace tiempo, quiero seguir conociéndote sin lugar a dudas. Contigo no puedo rebobinar mucho porque me iría a la época en la que no nos conocíamos. Aunque... Con esa hermana en común, estábamos destinados a conocernos :)

Zeben, tú también piensas que se me va un poco la olla, ¿cierto? Y tampoco en el bien sentido… Eres un trozo de pan (ahora que no nos lee nadie) y lo sabes, no dejes que abusemos de eso, sea quien sea. Me has dado geniales consejos, debes pensar también que estoy loca por el fútbol y que parece que aparezco sólo cuando me va mal y cuando te va mal a ti no estoy. Tranquilo, sólo eran los efectos secundarios de una fiebre psicológica extraña que me dio. Los cacahuetes xD Tomaré unas pastillitas mágicas y prometo estar lista y en mi punto a los 50, cuando tengamos que empezar a vestir y desvestir santos. Y si pasan frío, ¡que se jodan y que Cupido hubiese acertado más con sus flechas! Ni que tuviese reservadas las defectuosas para nosotros… Que sepas que tienes pendiente ese viaje a Madrid y que los que te queremos, yo incluida, te esperaremos donde seas feliz, sea aquí o lejos. Olvida las rarezas pasadas, vuelvo a ser yo. :)

A minha amiga Daniela por respeito tanto a ela como a vocês, a falarei nos dois idiomas: espanhol e portuñol. Faz tanto tempo que não lhe escrevo uma carta que já duvido entre se foi em avião em classe turista, nadando ou me esqueci de dar-lhe a bóia e por isso vêm todos os problemas, hahahaha. Conhecemo-nos de casualidade, porque de casualidade entrei naquele foro para aprender português e ademais compartilhar uma paixão pela música e ainda considero do que foi muita mais casualidade que me animasse a participar num amigo inviável num idioma que não falava e com uma gente à que não conhecia de nada. Suponho que, como passa sempre, não sabíamos que dizer em nossas primeiras cartas. O idioma, o desconhecimento da outra… Inclusive se não recordação má, deixamos de escrever-nos por um tempo, mas voltamos a retomar a correspondência e agora és uma das pessoas à que escrevo umas cartas mais extensas e com a que compartilho mais coisas além de estar aprendendo português e um pouco de inglês. Temos visto que no fundo temos muitas mais coisas em comum das que pensávamos apesar da distância e como dizia, o idioma e te guardo um espaço especial entre meus amigos. :)

A mi amiga Daniela por respeto tanto a ella como a vosotros, la hablaré en los dos idiomas: español y portuñol. Hace tanto tiempo que no te escribo una carta que ya dudo entre si fue en avión en clase turista, nadando o me olvidé de darle el flotador y por eso vienen todos los problemas, hahahaha. Nos conocimos de casualidad, porque de casualidad entré en aquel foro para aprender portugués y además compartir una pasión por la música y aún considero que fue mucha más casualidad que me animase a participar en un amigo inviable en un idioma que no hablaba y con una gente a la que no conocía de nada. Supongo que, como pasa siempre, no sabíamos que decir en nuestras primeras cartas. El idioma, el desconocimiento de la otra… Incluso si no recuerdo mal, dejamos de escribirnos por un tiempo, pero volvimos a retomar la correspondencia y ahora eres una de las personas a la que escribo unas cartas más extensas y con la que comparto más cosas además de estar aprendiendo portugués y un poco de inglés. Hemos visto que en el fondo tenemos muchas más cosas en común de las que pensábamos a pesar de la distancia y como decía, el idioma y te guardo un espacio especial entre mis amigos. :)

A ver mi paciente… ¿Cómo se puso la señorita este año de turrones? Disfruta Gema, que a ti la vida tampoco te lo está poniendo fácil. Pero ya sabes lo que dicen, "si la vida te da la espalda, tócale el culo" y tú además que a eso siempre estás dispuesta… Vive cada momento como si fuera el último y di lo que sientes en cada momento, no dejes que el tren se escape como pasó con Álex, tú y yo (y Nata) sabemos de lo que hablo. Para todo lo demás, los malos momentos, ya sabes que me tienes aquí y que no soy la única, porque lo sabes, ¿verdad? Y a ver si te vemos más el pelo, aunque… La ausencia de noticias, son buenas noticias. Carpe diem, hazme caso. :)

Carles, anda que no he hablado yo contigo… Desde la cosa más tonta como las tildes de una palabra en catalán ("sí" va con tilde cuando es afirmación, ¡toma ya! xD) hasta de lo más íntimo. De nuevo eres otra persona con la que tengo un montón de cosas en común aunque, está claro, tú eres más valiente. Me tienes que poner más al día sobre cómo va esa salud, aunque en mi opinión lo mejor es mandar a todos los médicos a la porra. Cuanto más vas, peor te encuentras y más enfermedades detectan. Las veces que vas al médico son directamente proporcionales al número de dolores que tienes o vas a tener. Gracias por confiar en mí y no me llames deprimente, cojones, jajajajajja. :)

lunes, 9 de enero de 2012

La luz de un pequeño barco en la oscuridad

Como estoy malita, al final no he podido terminar de escribir la entrada especial que tenía para todos vosotros, pero la tengo a medias guardada como borrador en el blog. Mientras tanto, os dejo un artículo íntegro que estuve leyendo hoy y con el que me he sentido muy identificada, sobre todo hasta el segundo punto y aparte.

"Los humanos somos animales sociales, y no sólo necesitamos vivir con los demás, sino que además o sobre todo anhelamos ser comprendidos, es decir, ser capaces de comunicar hasta el más remoto rincón de nuestra intimidad con los seres queridos. De hecho, creo que éste es uno de los mayores malentendidos de la vida en pareja, un espejismo que puede provocar la ruina de la relación, porque muchos enamorados, sobre todo si son jóvenes, aspiran a la fusión absoluta con el amado, a quien imaginan como el alma gemela con quien compartirlo todo; y luego, claro, cuando la pareja muestra inevitablemente otros gustos o no entiende determinadas emociones, entonces algunos se lo toman a la tremenda, como si eso fuera la prueba irrefutable de que se han enamorado del hombre o la mujer equivocados.

Pero el caso es que la media naranja idéntica no existe, y es ilusorio pensar que pueda haber en el mundo una persona con quien entenderte al cien por cien. ¿A quién se le puede decir todo? Obviamente, a nadie. Y, sin embargo, ¡cuánto necesitamos decir y compartir! Todo esto lo pensé hace unas semanas, muy tarde en la noche, sola en un apartamento frente al mar. En el agua negra, lejos de la costa, parpadeaba una luz temblorosa y fluctuante, sin duda la pequeña luz de un barco de pescadores. Me encantó descubrirla, me encantó mirarla. Me sentí unida a esos pescadores en la oscuridad. ¿Quiénes irían en el barco? ¿Qué estarían pensando mientras subían y bajaban suavemente en el vaivén del agua? Nunca sabrán que ellos y yo estuvimos tan cerca en esa madrugada, unidos por los destellos de su fanal. Un mensaje luminoso llegado de extramuros. Señales de otro mundo. Y pensé: ¿a quién puedo decirle que estoy viendo esa luz, que me siento tan próxima a esos pescadores desconocidos como si fuéramos los últimos habitantes del planeta? Pero era tarde, no podía llamar a nadie e incluso me parecía una tontería y una cursilada soltarle todo esto a algún pobre amigo pillado por sorpresa. Y, sin embargo... ¿por qué la belleza no parece tan bella si no se puede compartir?
Uno es tantas cosas. Tantas pequeñas, ínfimas cosas. Esa luz entrevista en el agua negra. Un estremecimiento de alegría al escuchar una canción. Una reflexión, una pena, una caricia. Sentimientos, conocimientos y memorias. Todo un universo de menudencias imposible de transmitir a los demás. En uno de sus libros de memorias, Simone de Beauvoir decía que lo que más le apenaba de envejecer y de su cada vez más cercano horizonte de mortalidad era la desasosegante idea de que se perdieran todos los conocimientos que había acumulado en su ya larga vida. Todos los libros leídos. Las películas vistas. Los pensamientos hilvanados. Las músicas disfrutadas. Ese largo esfuerzo, esa compleja edificación intelectual y ese deleite desaparecerían sin dejar rastro al morir ella, como una bonita pompa de jabón al estallar. Y es que uno es eso, justamente. Somos una suma de bagatelas. Por eso en su precioso y premiado libro Tiempo de vida, escrito tras la muerte de su padre, Marcos Giralt Torrente se embarca en unas cuantas retahílas descriptivas de los gustos paternos: "Tenía debilidad por los fritos y por todo lo que llevara bechamel (...), le gustaban los embutidos, los macarrones, las albóndigas; le gustaba el repollo, la remolacha, el atún...". Unos párrafos tan triviales que resultan profundamente conmovedores. El leve y enredado garabato de nuestra identidad también se construye sobre el placer con que te comes unas croquetas.
En su momento no hablé a nadie del barco fantasmal y de la luz parpadeante, del mar negro y de la conmovedora cercanía que sentí por un instante con esos pescadores que jamás veré. Pero hoy estoy escribiendo sobre ello: qué privilegio. Para eso se escribe, se pinta, se compone una sonata. Para escapar del encierro de nuestra individualidad. Y para eso se lee, se va al cine, se escucha la música. Para unirnos a los demás, para saber que no estamos solos. Aunque después todo desaparezca, como decía Beauvoir. Pero en el entretanto están los amigos y los amados. Está la posibilidad de compartir de cuando en cuando una emoción profunda, y la suerte de poder sentirte acompañado, aunque sólo dure un momento, aunque sólo sea un chispazo, un espejismo, como la incierta luz de ese solitario barco en la negrura."


Está escrito por Rosa Montero y describe a la perfección lo que llevo sintiendo en los últimos meses: el estar obligados a ser personas sociables por ser parte de la sociedad (¿eso quién lo juzga?), el pensamiento de que no existe media naranja (pero tampoco vamos a conformarnos con lo primero que se nos cruce), las emociones, los tremendismos… Todo.

jueves, 5 de enero de 2012

¿Puedo hacerte una confesión?

Porque… Yo tampoco lo entiendo, pero supongo que siempre he sido así. Siempre he pertenecido a esa calaña de gente a la que se le suena denominar de forma algo despectiva: PASTELOSOS. Y digo que no lo entiendo porque mi familia nunca fue una familia cariñosa, lo cual no quiere decir que no nos queramos pero las muestras de cariño siempre fueron las mínimas y bastante escasas. Yo siempre fui el tipo de niña que, para dar un abrazo, necesitaba toda la confianza del mundo y que no me hicieran sentir ridícula por ser diferente a los adultos de mi familia, y digo adultos porque siempre he sido y continuo siendo de las pequeñas de mi familia. Cuando fui pequeña tuve pocas muestras físicas de aprecio, pero a veces yo daba alguna. Un beso, un abrazo, un "yo te quiero más a ti"… Tuve pocas oportunidades de mostrar este aprecio, así que supongo que sumado con la timidez, me acostumbre a irlas racionando aún más si cabe. Algunos días son más fructíferos que otros, son días en los que por cualquier tontería o simplemente porque sí, te sientes mejor. En ocasiones, esas sensaciones las cuales me siguen pasando aunque cada vez menos frecuentemente, hacen que me sienta más receptiva, más nerviosa, con menos miedo a expresar mis sentimientos. También es algo que sucede a la inversa, hay días en los que te levantas con el pie izquierdo y todo lo que sucede te parece horrible. Al interactuar con las personas, nunca sabes en qué estado está ella ni en cuál estarás tú en los próximos 20 segundos, pero la forma que tenemos de recibir el cariño de los demás, al menos para mí, es una parte fundamental para que esa persona e incluso las demás se coarten a la hora de volvértelo a ofrecer o no. Un beso a cambio de un "quita", un abrazo a cambio de una mala cara y las muestras van sobrando y acabando así quizá con una parte importante de la personalidad de la persona que ofrece el cariño.

Por eso hace unos días intentaba cambiar de pensamiento a mi amiga Nata. Venga, no puede ser normal que no creas en el amor, no puede ser verdad que puedas preferir otra cosa antes -trabajo- que estar con una persona que te quiera. Se lo estaba diciendo la persona que cambiaba besos por "quita", abrazos por malas caras, pocas oportunidades que mostrar y pocas que obtener. Aunque en el fondo la entendía perfectamente. En parte no y en parte sí. En parte no porque es evidente que habiendo obtenido cariño de parte de otra u otras personas, independientemente de si salió bien o mal, es "fácil" decir que ahora no se quiera eso. En parte sí porque comprendo que el amor y el cariño están idealizados y sobrevalorados. No sé si en mi cabeza o realmente es así, pero esto sucede.

Sé que nunca seré capaz de expresar lo que siento a alguien porque ya nunca volveré a tener la confianza suficiente para hacerlo. No es que sea vieja, pero tampoco joven y conmigo, las oportunidades ya quedaron atrás, así que me expresaré de otras formas.

Por todo lo dicho y aunque los días no sean precisamente los más adecuados para poner estos vídeos; amor idiota, le quiero a él y él quiera a otra. O aplicado a mí, amor idiota, nadie me quiere y un tío me acosa. xD Me gustaría que los vierais a ver que os parecen y cuál os gusta más. Los coreanos, unos cracks de los dramas románticos. Quizá simplemente nací en el lugar equivocado… Ya no soy de esas.


Comienzo con una historia que se identifica mucho con mi primer párrafo. Escogí esta historia porque al terminar de verla, me quedé con el pensamiento de que siempre sucede igual, uno se arrepiente de haber actuado de determinada forma cuando ya es tarde o, peor aún, sin solución. Al menos en este vídeo aunque ya no haya solución hay un arrepentimiento a tiempo que sirve para algo. La parte final musical también tiene cierta parte de mí.




Esta otra historia no es tan triste (aunque ya he dicho que los asiáticos tienen su toque en estas cosas) pero también es cierto que, a veces las cosas no son lo que parece y no se puede prejuzgar que alguien no te quiere por cómo ves que te trata en determinados momentos, nunca se saben las razones y menos si no te las quieren decir. Obviemos que los transplantes de córnea sólo se hacen con personas fallecidas, se le quitaría todo el romanticismo. Me encantan las motos y me encanta la fotografía. La experiencia en cuartos oscuros de fotografía me llevó a querer poner uno pequeño si alguna vez tengo casa propia.




Pasemos a maneras bonitas de decir las cosas sin "tener que decir nada". Creo que sobran las palabras, esta escena ya es mítica y yo realmente… Lo haría.




Y esto… También lo haría. Sí, bueno, quizá no estaría Paramore en el escenario, más que nada porque no conozco a mucha gente a quien le guste, pero siempre se puede cambiar el grupo y dejar todo lo demás. Desde luego no es algo que te esperes al ir a un concierto de tu grupo favorito… No tenéis que soportar la canción, a mí me gusta. "The only exception". Pastelosa. Va acorde con el tema…




Y siguiendo con las propuestas, quien dice concierto, dice cine. Eso sí, para dar estos pasos antes habría que remontarse al principio, tener pareja. Más que nada porque si no, queda como deslucido xD Cuanto menos es muy original.




En la estela de "Love Actually", esta propuesta se parece bastante, pero aún así está bastante currada. Para que luego me llamen a mí pastelosa, la vi colgada del muro de uno de los que más me tachan de ser una pastelosa de dimensiones. :P Siento no haber tenido tiempo para poner subtítulos, pero ya era mucho trajín. Si alguien no entiende algo, me ofrezco voluntaria para traducir lo que esté en mi mano dentro de mi bajo dominio de los idiomas. Es algo así como (no literal, que se entienda la idea):

- Hola enana.
- Esto es difícil pero ten paciencia conmigo.
- He estado pensando en nosotros yo que siempre dije…
- El matrimonio me asusta, ¡sal de mí!
- Y mis amigos casados decían…
- ¡Corre tonto!
- Así que siempre lo ignoré.
- Zorra por favor, el matrimonio no es para mí.
- Pero un día me di cuenta…
- Nadie me hace feliz como lo hace ella.
- Pero nadie nunca me hizo sentir esto antes… Así que mi cerebro dijo…
- ¡Imposible!
- Y me di cuenta de que quería envejecer contigo. Y mi corazón le preguntó a mi cerebro…
- Si te gusta, ¿por qué no le pones un anillo?
- Pensé en ello…
- Como un jefe.
- Así que Audrey Ooi Feng Ling…
- ¿Querrás…
- Casarte conmigo?
- Le pregunté a Audrey si quería casarse conmigo y dijo sí.




Uno más… Tengo amigos en esta universidad y no me hubiese importado participar. Siempre en el papel secundario de hacer de mala bailarina y que la cámara no alcanzase a grabarme, pero al menos hacer bulto. Y si no, siempre preferiría quien pide a ser pedida… Y lo mejor es que el chico tiene ritmo. :)




Y este último vídeo para terminar. ¿Qué mejor fin que alguien te espere hasta el final? :)

lunes, 2 de enero de 2012

¡¡Feliz Año Nuevo!!

Bueno, al menos eso es lo que dicen todos, aunque no entiendo tanta felicidad en algo más de 24 horas que llevamos de este nuevo año. En fin, la gente, que mira que es rarita, "esperasus" un poquillo más que a nadie le gusta que le juzguen por una primera impresión...

Aquí estoy un día más tomándome una Fanta caducada (y encima ahora se puede decir literalmente que caducó el año pasado xD), terminando de pintar una de mis bolas (?) y hablando con una loca por la otra línea. La otra línea es el Face y la loca cuando escriba, que se identifique. :P

Debería empezar aclarando que mi anterior entrada NO era una entrada depresiva. O al menos no trataba de serlo. Supongo que me expresé mal, es lo que tiene ser una pésima escritora, pero voy aprendiendo :P De hecho, intentaba expresar justo lo contrario. Intentaba decir simplemente que, mis Navidades no son mejores o peores porque salga o deje de salir, porque me acueste antes o después (ya te vale, Anna xD) o porque las pase en un sitio elegante, en mi casa o cantando la Macarena con una diadema de reno en medio de la terraza a -2 grados. Me importan las personas y lo demás, si ell@s están, ya corre de mi cuenta. Lo malo es que están lejos y esa era la única parte depresiva.

Peeeeeeeeeero... Si Mahoma no va a la montaña y como yo siempre ando con pseudos por mi escaso nivel económico, si las Navidades quieren ser rancias, ya me encargaré yo de endulzarlas. Y para comenzar, nada mejor que empezar el año con doce gominolas. Bueno, es lo que tiene que una sea alérgica a la fruta, pero veo que cada vez más gente pasa de las uvas y come gominolas, chocolate, aceitunas, naranjas... Yo creo que lo probé todo excepto las naranjas por lo evidente y las aceitunas. Imaginad meterte doce casi de golpe y que, al tratar de masticarlas para hacer sitio, una tenga hueso... Mejor asegurarte un año nuevo sin dentista de urgencia...

Pasemos a los propósitos. Seré breve: No tengo ninguno. Pero, ¿para qué? Si luego nadie los cumple... Dejar de fumar. No fumo. Dejar de beber. No bebo. Empezar a... Tampoco xD Guarros... xDD Apuntarme al gimnasio. ? Lo único que tengo pensado seguir haciendo es continuar lo que dejé a medias en el 2011 que, cierto es, hemos cambiado de año, pero lo que se quedó inacabado en el 2011, inacabado queda cuando pasa a ser 2012...

Aunque muchos visteis ya las fotos, aparte del pueblito, las casas iluminadas y la decoración del árbol, aquí van algunas fotos más de todo lo que hice por Navidad. He de recordar también que con eso de haberme puesto mala, muchas de las cosas que había en mi cabeza se quedaron en el tintero (por eso voy tan retrasada con las bolas Angry Birds...), pero las galletas he dicho que las hago y...


Mis informales árboles de Navidad. No hay una cosa más sencilla de hacer y para las que se necesiten menos materiales. Uno.



Y... Bueno, normalmente suelo enviar un montón de postales para Navidad, pero este año no he podido ir a casa, así que ni he enviado ni he podido ver si he recibido. De hecho no voy a casa desde hace... Más de un mes, me parece. Y espero no ir en un tiempo, porque además ya he visto a la familia en las Navidades y no me urge ir allí con el frío que debe hacer ahora. Pero vi un proyecto de cómo hacer una postal de Navidad y, aparte de hacer esta que os pongo, creo que haré una diferente cada año. Imaginación al poder y que no decaiga.



Por último, como ya sabéis, encontré unas bolas de Navidad para el árbol de oferta y... Bueno... Mis Angry Birds. :) Aún sigo con ellas. Esta vez comencé con unas verdes, que de estas tengo seis y luego pasaré a las amarillas. Si me da tiempo y veo por algún bazar azules, negras o blancas, me las quedo. Seguro que ahora que ya la Navidad prácticamente se ha pasado no las quiere nadie y yo, las que estoy haciendo ahora ya irán sin gorrito de Navidad y así son atemporales.


En el fondo, no quedan tan mal una vez colgadas en el árbol... ¿No...?


Mi nuevo propósito de año nuevo (vaaaaaaale, sí, me hice uno, a pesar de ser la rarita "del grupo" también tengo cosas que hacer...) es hacerme un libro de apuntes con todas las cosas que hago, las fundas de iPhone, los broches, las pulseras, los peluches, los rosarios... ¡Todo! Con el paso a paso, los patrones, los tutoriales y muy importante, los trucos. A veces tiende a írseme la olla (cosa que ya a nadie le sorprende) y acabo fallando siempre en el mismo sitio u olvido cómo se hacía algo y me lo invento. Aunque el resultado sea el mismo, mejor hacer las cosas bien.

Me temo que quiero hacerme una bufanda este invierno... ¿Alguien sabe cuántos ovillos necesito para una bufanda larga? :)

viernes, 23 de diciembre de 2011

Por una Navidad diferente

Tengo fiebre. Yo nunca tengo fiebre. O mejor dicho, yo nunca tenía fiebre, porque esta semana mi pequeño cuerpo ha conseguido que me duelan huesos que no sabía ni que tenía. ¿Sabéis esos típicos dolores que se tienen y que son como pinchazos que recorren las partes más extrañas de tu cuerpo cuando tienes fiebre? Pues bien, esas partes son ahora mismo mis costillas, mi rodilla izquierda y un dedo del pie izquierdo que suelta un dolor que sube hasta la rodilla del mismo lado. Y la espalda. Y el cuello. Pero como digo, yo nunca tengo fiebre. Tenía. Digamos que es como mi regalo de Navidad. Todas las Navidades me pongo mala. Ya paso de preguntarle a la alergóloga si es la arizónica, la lluvia o la lotería de Navidad (con eso de que últimamente ni me acerco por asomo al número y no como antes que siempre acertaba cifras y me ponía tan contenta con 10 euros… Sí, es que encima comparto décimo.) El caso es que me pongo mala. El año pasado me tocó por partida doble. Cuando creía que sólo me iba a poner enferma una vez, con poco me conformo, y encima había sido tan pronto (un poco antes de Nochebuena, por lo que la Nochebuena la pasé en pleno auge), me volví a poner enferma en Nochevieja. Aunque a decir verdad, no me importa. No me importa que sea en estas fechas, no el hecho de estar así que siempre es un incordio. Ya dije que las Navidades y yo nos odiamos mutuamente. O nos ignoramos. O lo que sea. El caso es que para mí son días completamente normales. Bueno, miento, son días peores que los normales porque yo estoy tan tranquila, pero como veo a todo el mundo nervioso, emocionado, felicitando, consumiendo, comiendo durante una semana el cochinillo que queda del día que quedó y que volverá a quedar y que ya no se come ni el perro, me pongo nerviosa. Sí, a esto se le llama empatía, lo que pasa es que la mía es digna de estudio. Están nerviosos, yo me pongo nerviosa. Y claro, siempre hay quien te pregunta:

"¿Y qué vas a hacer?" Nada…
"¿No vas a cenar?" Pues como todos los días…
"Pero algo especial, ¿no?" Lomo y patatas congeladas.
"Venga en serio…" Es mi comida favorita.
"¿Y no vas a salir?" No…
"Digo por la noche" Ni por el día…
"Pero saldrás el 31, ¿no?" No…
"¿Y eso?" No sé, ¿ponen multa si me quedo en casa?
"Todo el mundo sale…"



Sí señores, ahí está la clave. Entradas atrás ya dije que no soy del mundo. O al menos no el mundo que conocemos hoy en día. Quizá si cambia… Pero, ¿a quién queremos engañar? Si nadie cambia un ápice a pesar de que aspectos de su vida hacen daño (y lo peor es que lo saben), ¿va a cambiar el mundo? ¿¡Y por mí!? Si soy una jodida independentista social…

Dejemos algo claro. No quiero un vestido. No me gustan los vestidos, tampoco creo que sea nada extraño. Y los que me gustan, son hippies. No son elegantes, no son largos, no son negros o rojos y no llevan brillantina. No me gusta pasar frío, no me voy a poner en tirantes y a enseñar cacha (en mi caso, clavícula) para… ¿ligar? Precisamente el día de Nochevieja. Sí, vale, ya sé que el refrán dice algo así como "año nuevo, vida nueva", pero yendo como va a mayoría ese día, no creo que sea el mejor para ligar, ya me sale bastante mal en los días denominados como "normales". La gente a la que quiero está en lugares muy variados y, la mayoría, lejanos. Siendo yo de Madrid, ellos están en: Jaén, Murcia, Barcelona, Valencia, México, Estados Unidos e incluso hasta en Filipinas o China. No tenemos el mismo horario, por lo que cuando ellos quisieran estar conmigo en ese día "tan especial", yo debería estar de fiesta. No tenemos las mismas costumbres. A pesar de todo (y de todos) y más aún por estas razones, yo prefiero pasar un día como la Nochevieja y la Navidad colgada de un teléfono o un ordenador antes que salir a pasar frío. Porque en mi día perfecto de Nochevieja no me visualizo con estas personas gastándome 100 euros para entrar en una discoteca. No me veo con desconocidos, me veo con ellos, con los que se quedan colgados al lado del otro lado del teléfono que yo descuelgo o contestan a los mensajes que yo mando. Tampoco nos veo elegantes y comiendo churros uno con la corbata en la frente, la otra con el vestido lleno de cubata y la otra… ¿Y esa otra quién coño es? Yo no la conocía antes de esta noche…

A lo mejor suena deprimente, pero en mi idea de Nochevieja ideal, están las personas a las que quiero, con la ropa que les da la gana llevar y haciendo lo que más nos apetezca en ese momento. ¿Que están enfermitos como yo? Una peli en el sofá, unas palomitas y una manta. Las últimas tres o cuatro Navidades que he pasado con mi familia materna "al completo" las pasé en un hospital. Te ponen langostinos, polvorones, cena especial de Navidad e incluso van los Reyes Magos tengas la edad que tengas. Y te dan regalos… También ponen árboles de Navidad, adornan los pasillos, hacen belenes con gasas e incluso podría ser la Navidad perfecta de no ser por eso, porque estar en un hospital es señal de que algo en la salud de alguien no va bien del todo.

Pero este año denota que mis Navidades van a ser diferentes. No podría asegurar si para bien o para mal, pero siendo yo, mejor esperarse lo segundo. Sigo adelante haciendo mis cutre-cosas para enseñaros. Tengo que poner un par de fotos de dos cosas nuevas que he hecho, aunque una ya la habéis visto todos porque soy una "cagaprisas" y la puse en el Facebook. Pero la otra me está gustado hacerla. Y me está poniendo nerviosa. A partes iguales además. Paso de decir lo de "año nuevo vida nueva" porque dudo que vaya a cambiar tanto como para poder lograr una vida nueva. Bueno, en realidad dudo que vaya a cambiar en general si no es a peor, pero si soy sincera y digo eso, sé de un par o tres que me darían de collejas… Por primera vez y puede que esta vez sí sirva de precedente, debería dejar atrás a muchas cosas y personas. Eso realmente me cuesta mucho, creo que nunca en mi vida lo hice. Eso y seguir las cosas empezadas hasta terminarlas, son cosas que nunca hice. Pero ahora estoy empezando y acabando y creo que debería adaptarlo también a las personas que no me aportan nada. A esas personas que parece que me roben la energía, porque cuanto mejor les va a ellos, peor me va a mí. A esas personas a las que siempre les sale todo perfecto (no me engañáis, aunque debo decir que os lo curráis bien y da el pego). Definitivamente y como última decisión, debo alejar a esas personas criptonita de mi vida…

sábado, 10 de diciembre de 2011

La lista de los Reyes

Sí, la de los visigodos, porque otra cosa...

Y es que ya se acerca... No, el clásico ese que nos tiene a todos desquiciados no (si el caso es que, pase lo que pase, lo único que va a haber son piques -no confundir con Piqué- e insultos, no sé para qué tanta euforia...). Se acerca la Navidad.

Este año había decidido tomármela de forma diferente. Normalmente me la tomo con bastante pasotismo, pero como ella sigue viniendo para joderme un poco más cada año (por otra parte, como el fútbol y mira que este últimamente se está llevando todos los premios gordos, el reintegro y hasta la pedrea), había pensando en darle un toque diferente y artístico al tema para no pensar tanto en lo que es la Navidad y/u otros. O bueno, quizá debería decir lo que es la Navidad en mi familia. Nuevas ideas, ideas diferentes, ideas originales, conceptos que ni siquiera estuvieran unidos con la fecha...

Aunque este año por unas cosas y otras al final ha resultado ser uno de los peores años para mí en vísperas de estas grandes fechas, desgana, desilusión, pena, miedo, falta de confianza, de amistad y de todo en general, hice mis planes según lo previsto. Lo previsto, en palabras de mi madre, suele ser: "Eres increible, no sé cómo lo haces". :) En ella fue en quien pensé primero. En cómo "compensarle" esta Navidad a la única persona que queda a mi lado. A ella no le gusta mucho la Navidad. De hecho, cuando a mí aún me gustaba, era la que me recordaba todo lo malo de ella. Al final, supongo que medio por costumbre, medio por caérseme la venda de los ojos y lo que queda del porcentaje, por el mero hecho de crecer, fui aliándome a su mismo pensamiento y ahora es ella quien me recuerda que en esta época también hay cosas buenas. Yo no las veo, pero debe haberlas. Juntas perdimos a gente a la que recordamos y que nos hace falta. Pero eso lo recordamos cada día, no nos hace falta que venga la fiesta del gordo vestido de rojo o los amigos del camello para que nos acordemos. Esa persona que siempre está ahí es mi madre, y aunque sé que no puedo darle nada con lo que poder compensar nada en concreto cuando encima se empeña en que a ella no se le hacen regalos, sé que hay muchas cosas que le gustan. Entre ellas, le gusta mucho la decoración sencilla y original, en este caso, la decoración de Navidad. La fecha es la época perfecta para comprar cosas originales y decorativas (y por suerte y no como en años pasados, no tan evidentes de la época y que brillen hasta dejarte ciego. Mírese el bazar chino más cercano a su casa...)

Siempre le gustaron los árboles originales (el nuestro es negro, pero como diría una gran amiga, sin "brilli-brilli" :P) y, como siempre quiso ella, con todos los adornos del mismo color.


A decir verdad, tampoco tuve mucho trabajo, pero creo que no ha pasado un día en el que no me haya dicho unas 5 ó 6 veces lo mucho que le gusta el árbol de este año. :)

Mi segunda parte del recorrido de ideas fue algo bastante original que me encontré un día cualquiera de los muchos en los que me pongo a navegar cuando me aburro o no hay mucha gente para charlar. Sí, ya sé que no hay mucha gente que aguante despierta hasta las 6 ó 7 de la mañana, pero me hace ilusión cuando esto pasa. Más aún si es por mí.

A decir verdad, una idea similar rondaba por mi cabeza antes de encontrarme justo con la idea concreta (¿el destino?) sólo que por algunas partes cogeaba un poco y por otras superaba lo que vi. Había empezado hacía unos días a elaborarlo todo, pero aún así, (gracias autoestima por conseguir mermarme siempre) decidí hacer llevar a cabo directamente la idea que había encontrado y no la mía. Era de una página que estaba en inglés, idioma con el que no me llevo muy bien, pero resultaba bastante fácil de entender lo que había que hacer aún sin tener instrucciones nada precisas: unas casas iluminadas. Lo peor en mi caso llegaría en la parte de "iluminadas", pero... Mi pueblo mola. La inspiración para hacer este tipo de casas le vino a la persona a quien se las vi fabricadas(no sé si será una chica) de las casas renacentistas del siglo XVI en su país natal, Alemania. Para que no haya confusiones y malos entendidos (aunque no creo que ese blog sea leido por mucha gente), debo decir que la idea, como dije, no es mía y tiene copyright de: dream home decorating. Aún me quedan por hacer un par o tres de ellas más altas y listo, pueblo terminado.


Simplemente las hice, subí las luces del árbol del trastero para ver cómo quedaban iluminadas a falta de leds y a los pocos días encontré en una tienda de al lado de mi pueblo las velas de leds exactas a las que necesitaba. Y encima baratas. Como dije antes, mi pueblo mola.

Pero bueno, soy yo y no iba a parar ahí... Luego comencé a pensar que tres casas sin más... ¡Voy a buscar más ideas! Y claro, quien busca encuentra. Ya que estaba, hice un pueblo. Pensé en que sería muy bonito compartir la idea y hacer algo así con o por alguien, pero como no tengo a nadie cerca, las "hice para vosotros". El día que no hablé con Anna, hice la casita azul y roja. El día que me pasé entero hablando con Nata, hice la negra. Cuando hablé con Zeben, hice la de colores más vivos... Pensé en todos vosotros al hacer cada casita. Cada una es epecial por alguien y no por algo. Digamos que es mi pueblo de gente que no va a estar conmigo en Navidad. ¿O sí...? Me pasé un día entero haciendo el tejado modelo perfecto para ser clonado en diferentes colores. La idea es de un blog llamado: evencleveland. No sé si tendrán también copyright, pero como creo que ellos venden estas casitas, prefiero ponerlo aunque mi idea no sea otra que la que os he contado.

***Haciendo los tejados***


***Casa roja***



***Casa verde y azul***



***Casa negra y azul***



***Casa azul y roja***







Sí, ya sé que parecen las setas de los pitufos. Son tan... ¡Pitufantes! Si tuviera pitufos en miniatura no dudaría un segundo en ponerlos en las casitas, pero... Soy una cutre y sólo tengo figuritas de los Simpson. Al final me estoy medio picando conmigo misma y he comprado un par de farolas que también se iluminan y unos árboles nevaditos. Ahora iba a hacer (idea de mi madre, que al final también le han gustado y se ha aficionado a animarme. Mala idea, si conmigo misma tengo más que suficiente xD) una especie de suelo, carretera, plataforma... ¿Alguna idea? Cuando hice la foto aún no había comprado los leds suficientes para todas (es lo que tiene ser aún niña de paga, que debes esperar a la próxima semana para poder pagarlo todo. Tipo plazos pero el interés consiste en llegar cuando lo han vendido y quedarte sin ello).

Mientras tanto, ayer me entretuve en hacer la lista de los Reyes. Una vez hecha la de mis amigos, quedaba yo. Sí, soy un poco flipada y todas las cosas que puse en mi Facebook (y algunas otras) son las que me compraría si tuviese dinero. Los regalos de los demás son secreto, pero es una tienda tan especial, que seguro que yo también caigo. Y con todo el equipo... Anna, a ver si te animas a dejarte de una vez.

Apuntad, tengo próximos retos en mente. Y dije reto"S".


Bueno, entonces, ¿me acompañáis estas fiestas?

sábado, 26 de noviembre de 2011

Soy rara

Raro, ra. (Del lat. rarus).

1. adj. Que se comporta de un modo inhabitual.
2. adj. Extraordinario, poco común o frecuente.
3. adj. Escaso en su clase o especie.
4. adj. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea.
5. adj. Extravagante de genio o de comportamiento y propenso a singularizarse.


Y es así. Aunque... Ya hace un tiempo empiezo a no tener claro si es algo de lo que la sociedad me ha intentado convencer o simplemente de tanto escuchárselo decir a los demás, lo he terminado adoptando como uno de los ragos que me describen. Sea como sea, sigo siendo rara y sigue siendo uno de los principales rasgos que describen mi personalidad -pasaremos por alto la timidez esta vez-.

Supongo que una de las características de mi rareza es que nunca he tenido dónde encasillarme. No soy la típica persona que se espera de esta sociedad. Bueno, de hecho a veces no creo ni pertenecer a la sociedad. A pesar de que, por suerte, el mundo está cambiando y evolucionando -dejemos atrás también ciertos acontecimientos, ejem...- y ahora se pueden ver más tipos de "etiquetas" y "grupos" en los que poner a cada persona como si de soldaditos en el frente se tratara.


Me gusta llevar calzoncillos, pero no creo que nadie pudiese considerarme una "marimacho". Palabra MUY fea, por cierto. Los uso, me gusta el fútbol, siempre jugué, me encanta el Real Madrid, me gustan los videojuegos, amo las motos, siempre voy directa a la ropa de hombre... Pero no creo que una persona que me viese por primera vez me metiese en este grupo.

Hace poco leí un artículo sobre chicas que tocaban la guitarra en el cual decía que era raro la chica que tocase la guitarra y no fuera lesbiana o al menos bisexual. Toco la guitarra. No me considero ni lesbiana ni bisexual. Simplemente me enamoro de una personalidad y, aunque haya gente que continúe sin creer esto, a mí me sucede. Hace menos tiempo aún leí otro artículo más detallado y algo parecido al otro que hablaba sobre chicas que tocaban la guitarra. Decía algo así como que: Si tocas la guitarra clásica (cuerdas de nylon) eres hetero. Si tocas la acústica de cuerdas de metal eres bisexual y si tocas la eléctrica eres lesbiana. Digamos que no lo encontré buscando artículos de la Universidad de Harvard, ¿vale? Dicho artículo viene a confirmar lo que os decía antes: me enamoro de una persona y de su personalidad. Tengo una guitarra clásica, otra acústica y otra eléctrica.

Volviendo otra vez al tema estético... Mezclo estilos. Uso gafas de pasta desde el año '88 (ahora que venga el listo de turno a decirme que soy una moderna cuando las uso antes de que él naciera... En fin...) típicas de modernos. Me gusta todo el estilo de los años '80, mis años, la ropa, la música. Típico de modernos. Visto hippie. Pero también con pantalones anchos. Me gusta la ropa skater y la deportiva. Me encantan las gorras y los gorros. Cada vez tengo una colección más extensa como extenso también es el cabreo de mi madre con tanto trasto. Moderna, hippie, skater, deportiva...

Además y con respecto al look, también sería justo apuntar que: He llevado rastas (las cuales quiero repetirme, aunque un par o tres de nuevo), el pelo azul, rizado, liso, rubio, moreno, castaño (y todo sin tintes, flipante mi pelo camaleónico), mechones rubio pollo (estos sí teñidos), trenzas, trenzas de colores...

Ya sé lo que estáis pensando, "jodida perro-flauta..." Pues sí... También podría encasillárseme en este grupo, pero nunca me gustaron las etiquetas. Por ello siempre me gustó respetar a los demás aunque ellos no sean capaces de respetarme a mí. Al menos así fue hasta este año. Eso fue lo que aprendí de mis padres, que ninguno es diferente por haber nacido en otro lugar, opinar diferente, o acostarse con una persona con la que tú no te acostarías.

"Cuando yo soy la primera rara y la primera diferente, no soy nadie para juzgar a nadie."

martes, 22 de noviembre de 2011

"Te compro una hora" y "Los niños estaban solos"

Hoy tengo una entrada especial para mi amiga Isa. Isa es una de las pocas personas que aguantan lo cansina que puedo llegar a ser y que, aún así, siempre tiene una palabra bonita para decirme por Face o escribirme en el blog.

Gracias Isa.

Espero que te gusten ambos cuentos. Puse dos para que tú, y otras personas que los lean, escojáis el más bonito de los dos. El primero lo encontré en internet buscando cuentos y fábulas que poder dedicarte. El segundo ya lo conocía, es del libro "Cuentos para pensar" de Jorge Bucay, libro que descansa sobre mi mesilla de noche. A veces me da por leer algunos de esos cuentos de manera independiente, dependiendo del día.

Aunque aún nos conocemos "poco", creo que en cierto modo, ambas podemos vernos identificadas con la primera historia. Supongo que tiene su propia moraleja, pero la que yo he visto a sido más o menos: "Álex, si quieres que alguien esté junto a ti, tendrás que empezar a ahorrar y hacer que se hagan cuenta de que quieren estar junto a ti".

En la segunda historia, mi moraleja es más sencilla y breve y puede ser contestada con un simple refrán que todos conocemos: "Quien quiera peces, que se moje el culo". Lo que no hagamos nosotros por nosotros mismos... Y a veces, estamos tan solos que no nos queda otra.


Te compro una hora


Tito era un niño tenía once años. El niño era estudioso, normal y cariñoso con sus padres. Pero el niño le daba vueltas a algo en la cabeza. Su padre trabajaba mucho, ganaba bien y estaba todo el día en sus negocios. El hijo le admiraba porque "tenía un buen puesto".

Cierto día el niño esperó a su padre, sin dormirse, y cuando llegó a casa, le llamó desde la cama:

– Papá –le dijo- ¿cuánto ganas cada hora?
– Hijo, no sé, bastante. Pon, si quieres, seis euros. ¿Por qué?
– Quería saberlo.
– Bueno, duerme.


Al día siguiente, el niño comenzó a pedir dinero a su mamá, a sus tíos, a sus abuelos. En una semana tenía 5 euros. Y al regresar otro día, de noche, su padre, le volvió a llamar el niño:

– Papá, dame un euro que me hace falta para una cosa muy importante...
– ¿Muy importante, muy importante? Tómalo y duerme.
– No, papá, espera. Mira. Tengo seis euros. Tómalos. ¡Te compro una hora! Tengo ganas de estar contigo. De hablar contigo. A veces me siento muy solo. Y tengo envidia de otros chicos que hablan con su padre...

El padre le abrazó.





Los niños estaban solos

Su madre se habia marchado por la mañana temprano y los habia dejado al cuidado de Marina, una joven de dieciocho años a la que a veces contrataba por unas horas para hacerse cargo de ellos a cambio de unos pocos pesos.
Desde que el padre habia muerto, los tiempos eran demasiado duros como para arriesgar el trabajo faltando cada vez que la abuela se enfermaba o se ausentaba de la ciudad.
Cuando el novio de la jovencita llamo para invitarla a un paseo en su coche nuevo, Marina no dudo demasiado. Despues de todo los niños estaban durmiendo como cada tarde y no se despertarian hasta las cinco.
Apenas escucho la bocina cogió su bolso y descolgó el telefono. Tomó la precaución de cerrar la puerta del cuarto y se guardó la llave en el bolsillo. Ella no queria arriesgarse a que Pancho se despertara y bajara las escaleras para buscarla, porque despues de todo tenia solo seis años y en un descuido podia tropezar y lastimarse. Ademas, pensó, si eso sucediera, ¿como le explicaria a su madre que el niño no la habia encontrado?
Quizás fue un cortocircuito en el televisor encendido o alguna de las luces de la sala, o tal vez una chispa en el hogar de leña; el caso es que cuando las cortinas empezaron a arder el fuego rapidamente alcanzo la escalera de madera que conducia a los dormitorios.
La tos del bebé debido al humo que se filtraba por debajo de la puerta lo despertó. Sin pensar, Pancho salto de la cama y forcejeó con el picaporte para abrir la puerta pero no pudo.
De todos modos, si lo hubiera conseguido, el y su hermanito de meses hubieran sido devorados por las llamas en pocos minutos.
Pancho grito llamando a Marina, pero nadie contestó su llamada de auxilio. Asi que corrio al telefono que habia en el cuarto (el sabia como marcar el numero de su mama) pero no habia linea.
Pancho se dió cuenta que debia sacar a su hermanito de alli. Intento abrir la ventana que daba a la cornisa, pero era imposible para sus pequeñas manos destrabar el seguro y aunque lo hubiera conseguido aun debia soltar la malla de alambre que sus padres habian instalado como proteccion.
Cuando los bomberos terminaron de apagar el incendio, el tema de conversación de todos era el mismo:
"¿Como pudo ese niño tan pequeño romper el vidrio y luego el enrejado con el perchero?
¿Como pudo cargar al bebe en la mochila?
¿Como pudo caminar por la cornisa con semejante peso y bajar por el arbol?
¿Como pudo salvar su vida y la de su hermano?"

El viejo jefe de bomberos, hombre sabio y respetado les dio la respuesta:

-Panchito estaba solo... No tenia a nadie que le dijera que no iba a poder.





Un beso.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Mañana será otro día

Hoy, el día en que he descubierto que la chica guapa es una Choni camuflada y con cara de pan; en que me he dado cuenta de que la que creía una antipatía encubierta es realmente una mala hostia del copón; hoy… Ha sido el día de las señales.

Bueno, realmente ese día comenzó antes de ayer. Llamé por fin a la peluquería para cortarme estas greñas que tengo. El caso es que dije que nunca me volvería a dejar el pelo tan largo porque antes, cuando era pequeña, lo tenía siempre por debajo del trasero. Pero de vez en cuando me dan ticks a la cabeza y una locura transitoria hace que haga cosas muy sorprendentes. ¡Hoy variaré el sabor del chicle! Muerte a la fresa, ¡viva la menta! Uy, pica… En fin, como iba diciendo… Que a veces me da por tomar decisiones estúpidas o sin venir a cuento y decidí que a los 18 años me cortaría por fin el pelo. Así lo hice. Y lo mantenía más o menos en el mismo largo, pero entre las vacaciones, los viajes de una casa a la otra, las cosas que hacer, la pereza que hago para estas cosas y que mi peluquera ha estado enfermita, tengo una coleta de dimensiones épicas. De hecho, cuando llegamos ayer a casa, inmortalicé tal acontecimiento haciéndome una foto con el iPhone para despedirme de ella. Esta mañana, tal y como pronostiqué hace semanas, estaba mala. Sí, lo veía venir, tantos nervios no pueden ser buenos para nadie, pero especialmente a mí me hacen trizas. No pude ir a la peluquería y mi coleta sigue ahí.

He de decir que esa ha sido otra de las señales. El típico día frío, de viento, de mucha lluvia, nublado… ¿Sabéis ese típico día que no te levantarías de la cama ni para comer? Pues no me he levantado de la cama. Ni para comer. Apenas he comido. Ni he cenado, pero eso ya es otra historia. Uno de los viajes relámpago más desaprovechados y desastrosos de mi vida al menos ha servido para que mi madre sí pudiera ir a la peluquería y aprovechásemos el día. Mientras tanto, yo he aprovechado para discutir sobre cosas que no me importan, darme cuenta de que al no importarme se vuelven en mi contra y a quedarme dormida entre mareo, discusión y dolor infernal.

Mientras tanto, mi madre ha venido muy sofocada de la peluquería. Yo sabía que algo raro pasaba, pero estaba como si me hubiesen dado una paliza, así que sólo he podido mirarla con ojitos de: "Mami, m'han matau, ¡defiéndeme!"

- Se ha roto en cristal del coche. Se ha metido para dentro, lo he ido a sacar y se ha reventado.




Luego dice que es mi abuela quien lo suelta siempre todo nada más sucede aunque sea algo que, se supone, no se puede contar... Pero mira, el cristal como yo, otro reventado en la familia… Reventado. Analizando los planes desde la cama, yo lo veía todo muy negro, pero como bien dice Facebook, el negro combina con todo. Así que probaríamos a ir enferma en el coche en un viaje de una hora con apenas grados a 120 km./h. (ya, 120 km./h. Ni en triciclo va mi padre a 120) con una gran tarde de mochila a mis espaldas y con la ventanilla de mi lado abierta.

Bueno… Mi madre se ha currado la pobre un invento muy chulo. Ha cogido una especie de papel como de material plástico del que se pone debajo de la tarima del suelo para que ajusten bien las baldas de tarima entre ellas y lo ha pegado con celo a la ventanilla por un lado, a las dos puertas de ese lado del coche por el otro y también, para reforzar, lo ha pillado cerrando la puerta con el plástico a presión. Mi madre iba para arquitecta, pero… Sin menospreciar a los pobres asiáticos de los bazares -como diría Silvia, "los chinos" quizá mal bautizados para el resto del mundo-, su pseudo celo podría pasar perfectamente por lazo de raso. Eso no pega y sumado a la velocidad del pie de mi padre en el acelerador y las jodidas curvitas que tan bien me venían para el mareo y la flojera, a menos de un tercio de camino el plástico a petado y ha empezado a salir un chorro de frío que ni en el Dragón Khan cuesta abajo. He corrido el riesgo de morir asfixiada por el segundo abrigo de mi madre -su segunda equitación xD- entre lo que me tapaba ella y lo que me tapaba yo por el biruji. Al rato hemos parado para ver qué leches podíamos hacer y mientras tanto, yo no tenía ganas ni de hablar. Me dolía la tripa, la cabeza, tenía frío y estaba pensando en lo que no tenía que pensar, en las discusiones de esa misma tarde. Entonces mi madre ha sacado del maletero el parasol de la luna delantera del coche para pillarlo con la puerta a ver si funcionaba -invento final, ¿nos os he dicho que mi madre es una artista?- y yo me he quedado en shock. A mi izquierda, en el muro de cemento que separa las dos autopistas, había una frase con letras mayúsculas en spray verde que ponía:

"MAÑANA SERÁ OTRO DÍA"

Sí, podríamos haber parado un metro más adelante donde ya no había mediana u otro por detrás donde, con un árbol, no la habría visto; pero hemos parado justo ahí, justo al lado de esa frase. Y es cierto, mañana será otro día. Lo que pasa es que nadie me ha puesto otra frase al continuación para asegurarme que ese otro día que es mañana, vaya a ser un día mejor.

sábado, 19 de noviembre de 2011

He vuelto a coger la guitarra.

Sí, así es. Suena bien, pero por muy bien que suene, no es algo bueno. He vuelto a coger todos mis bártulos y por primera vez desde hace bastante tengo y también por primera vez desde que tengo el Mac, me he puesto a grabar sonidos con la guitarra. Hacía tanto que no la tocaba que, al poco tiempo, el dolor era insoportable en los dedos, pero a pesar de todo, he seguido tocando. Es… Como una forma masoquista que tengo de empezar de cero. Lo había dejado de hacer porque creía que me iba bien y me despejaba la mente de otras maneras. La verdad es que, cada vez que cojo la guitarra después de mucho tiempo, siento que comienzo de cero. Otra vez. De nuevo. Y una vez más. Y continuo sintiendo que no será la última vez. La realidad es que empecé a tocar en una época de mi vida en la que estaba hundida, supongo que por eso el paralelismo. Mis amigas durante 16 años habían decidido que nuestra amistad no valía nada en tan poco tiempo que yo no fui capaz de darme ni cuenta. Normalmente lo que hago en estos casos es arrastrarme y permitir que me pisen con tal de recuperar lo perdido a pesar de que lo perdido no valga nada. A pesar también de que yo no haya tenido la culpa y a pesar de todo. No me gusta perder lo que tengo hasta esos momentos puesto que "lo tengo" y me gusta cuidarlo, sea bueno o sea contraproducente para mí. Pero en ese momento ni siquiera estaba para pensar en mí, así que supuse que la amistad duradera era un paso y que quizá podrían ser ellas las que por una vez en la vida me ayudasen a mí. Me equivoqué.

Aún así no escarmiento y sigue pasándome. Ahora, supongo que por no confiar en nadie -y además continuo comprobando que con razón aunque me duela- rebajo las edades de pérdida de la amistad. De los 16 a los 6, de los 6 al año, del año…

Más o menos con unos 22-23 años, estaba tan en el fondo en lo que se refiere a mi vida amistosa, nula académica y en la que a la familiar se refiere, pasándola en un hospital -no sé si decir que de visita era "afortunadamente"- que decidí comprarme la guitarra. Tendría una amiga, me haría lesbiana y pasaría de enamorarme de sentimientos a ser una ameba enamorada del sonido que emitía una simple madera. No la había dejado hasta ahora. Supongo que, más que cogerla con fuerza, se podría decir que los demás me habían dejado con fuerza a mí.




He vuelto a coger la guitarra.

Sí, así es. Suena bien, pero...

viernes, 18 de noviembre de 2011

Cosas que no se recuperan

Últimamente siento un especial interés por los cuentos para niños que hacen pensar a los adultos. O los cuentos para adultos expresados desde la mirada de un niño. O los cuentos con metáfora, infantiles, con moraleja... Bueno, da igual, leedlo. :)


"Una chica estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un aeropuerto y como debía esperar un largo rato decidió comprar un libro y también un paquete de galletitas­.

Se sentó para descansar y poder leer. En el asiento de enfrente se sentó un hombre que abrió una revista y empezó a leerla.

Entre ellos quedaron las galletitas.

Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una.

Ella se sintió indignada, pero no dijo nada y pensó: "Qué descarado, me dan ganas de darle una bofetada para que nunca más se le olvide".

Cada vez que ella tomaba una galletita, el hombre también tomaba una. Aquello la enfurecía tanto que no conseguía concentrarse en la lectura ni reaccionar.

Cuando apenas quedaba una galletita pensó: "¿Qué hará ahora este abusón?"

Entonces, el hombre dividió la última y dejó una mitad para ella.

¡No! Aquello le pareció demasiado… Se puso a bufar de rabia, le lanzó una mirada asesina, cerró su libro y se dirigió al sector de embarque.

Cuando se sentó en el avión, miró en su bolso y para sorpresa suya… ¡Ahí estaba su paquete de galletitas, intacto!

Sintió una gran vergüenza al percibir cuán equivocada estaba. ¡Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas en su bolso! El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado ni alterado y ya no había tiempo ni posibilidades para explicarlo o pedir disculpas.

Pero sí había tiempo para razonar: ¿Cuántas veces en nuestra vida deberíamos observar mejor? ¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?

Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
Una piedra después de haber sido lanzada.
Una palabra después de haber sido proferida.
Una oportunidad después de haberla perdido.
El tiempo después de haber pasado."

domingo, 13 de noviembre de 2011

Como papel arrugado


Mi carácter impulsivo, cuando era niña, me hacía reventar de cólera a la menor provocación que sufría. La mayor parte de las veces, después de uno de éstos incidentes, me sentía avergonzada y me esforzaba por consolar a quien había dañado tan duramente con mi comportamiento y mis palabras. Una vez de adulta, ya con valores y principios de vida, reventaba en cólera ante la mentira, la intriga, la conspiración, el egoísmo, las ofensas...  

Un día un maestro, que me vio sola y triste en un rincón, me preguntó:
- ¿Qué te ocurre?

Yo le expliqué que alguien me había herido fuertemente y que, cuando me pidió perdón, no le acepté sus disculpas, ya no quería ser su amiga, pero que mi actitud me hacía sentir mal.

Mi maestro me llevó a su despacho, me entregó una hoja de papel liso y me dijo:
– Toma este papel y estrújalo todo lo fuerte que puedas hasta formar una pelota de papel.

– Asombrada, obedecí e hice con la hoja de papel una bola apretada.

– Ahora, estíralo y vuelve a dejarlo como estaba.

Por supuesto, no pude hacerlo. Por más que lo intenté alisar, el papel quedó lleno de arrugas y pliegues.

– El corazón de las personas -me dijo mi maestro-, es como este papel. La impresión que dejan en ellos tras heridas fuertes te queda tan grabada que es difícil volver a dejar el corazón como estaba. Perdonas dejas pasar pero no olvidas.

Desde entonces, cuando lo necesito, arrugo un papel.

Cuentos para crecer

viernes, 28 de octubre de 2011

Terremoto

Hace unos años, vi una película en la tele. Sin más importancia, una simple película de las que ves un Domingo aburrido por la tarde sentada en el sofá con una mantita y que tienes la suerte de no haber visto aún en cualquier otra tarde aburrida de Domingo. En realidad sólo recuerdo una ciudad -estadounidense, esto no lo recuerdo, pero todo el mundo sabe que todas las películas que emiten los Domingos están grabadas en Estados Unidos por Copyright xD- que estaba destrozada por cualquier desastre increíble acontecido; léase ciclón, terremoto, maremoto, tsunami, tornado, etc.; a un niño colgando de una puerta con el vacío a sus pies y un metro que descarrilaba.

La semana pasada, para ser exactos el fin de semana pasado, volvieron a emitir esa misma película en la tele. Como no era Domingo sino Sábado, no la vi.



Hoy soy y el tren que descarrila. O al que hacen descarrilar.

Ahora hay dos opciones: volverlo a encarrilar o dejarlo como está y seguir adelante. Lo malo es que… No sé como termina la película, porque como dije, no la vi el pasado fin de semana. La emitieron un Sábado y eso va en contra de mi visión común de ver pelis aburridas en un día que no sea Domingo. Sólo recuerdo que salía Jennifer Garner, a quien mi madre llama cariñosamente orejillas porque tiene unos pies muy grandes -no, joé, las orejas, creo que estaba claro-. Pero vamos, siendo una peli estadounidense -ya se me ha metido en la cabeza- seguramente terminará con un final escandalosamente bueno y feliz, con algún que otro disgustillo porque si no, ¡vaya tomadura de pelo! y con la estación de Metro completamente repuesta a los pocos meses. Y digo meses porque no eran asiáticos, sino les bastaba con un par de días, ¡eso es organización y progreso!

Por cierto, la película se llamaba: Aftershock: Earthquake in New York, o lo que es lo mismo en España, Terremoto en New York.

Está realizada en Estados Unidos y evidentemente trata sobre un terremoto. Aún no sé cómo termina.

martes, 11 de octubre de 2011

"Neometrosexual"

Después de lo que voy a escribir ahora va a parecer que no es así, pero me encantan esos vídeos que circulan por internet en los que las chicas -y algún que otro chico- hablan sobre sus básicos en cuidado facial. He de reconocer, que no comprendo del todo su acepción exacta de "básicos" con eso de: "…primero me echo un agua termal que hace que el maquillaje se fije mejor, después me pongo la crema hidratante justo antes de echarme la prebase para después darme la base de maquillaje y justo encima, el maquillaje corrector que…" WTF! Espera, espera porque creo que me he perdido. Repite a partir de agua termal. U "…Hoy he salido de compras y me he comprado esta sombra de ojos dorada. Porque tenía otra de otra marca pero esta tiene más matices…" Entonces se dan un poco de ambas en una mano, enfocan a cámara y… ¡Tachán! Soy daltónica. Las veo iguales. Voy a por las otras gafas (gafapasta xD). Nah, siguen siendo iguales. Serán mis gafas… Entre eso y que temo que con mi experiencia con respecto al maquillaje si me comprase una sombra de ojos parecería Drack Lady Gaga de resaca en un Lunes, como que no me animo.

Vamos a exponer la situación. Soy pálida, tengo ojeras, siempre tengo cara de Lunes -aunque no de Lady Gaga. Desafortunadamente-. Con esto nos hacemos una idea de cómo soy- y además la alergia, culpable de todo lo anterior, me obsequia también con unos preciosos picores provocados por alergias varias, por ejemplo, al agua. Pica. Pica mucho. Y una -yo- se aguanta. Se aguanta. Y se rasca. Y eso aún dejando a un lado alguna enfermedad más que tuve que sufrir en mis carnes, nunca mejor dicho. Este año me decidí a probar cosas nuevas por si alguna resultaba ser eficaz y podía dejar de lado el botecito de crema de Polaramine -para las picaduras de mosquito y similares-.

Hoy presento mis ¿básicos?

El primer maquillaje que utilicé en mi vida fue este:

Maquillaje Astor perfect finish powder



Según la dependienta, parecía una crema pero quedaba como efecto polvos. Según mi madre y yo, como si no me hubiese echado nada porque en ocasiones me dejaba más pálida de lo que ya estaba. Justo lo contrario de lo que pretendía. ¿Solución? Comprar uno más oscuro. Con el paso del tiempo y las diferentes pruebas, me pasé a los fluidos y cambié de marca, aunque me quedé con una cosa de Astor que me encanta.

Pintalabios Astor soft sensation



Vi un pintalabios en el neceser de mi madre que me gustó mucho porque, aunque aparentemente era marrón muy oscuro, al dártelo parecía simplemente brillo. Fui a la tienda y le dije a la dependienta -la misma-: "Quiero un color parecido a este". Debío ser la única vez que acertamos a la primera. Bueno, con el Astor y también con este otro:

Pintalabios Russian red de Mac



No sé si será un instinto natural que tengo a la hora de elegir pintalabios (jajajajajaj) o que con este último ya sabía claramente a por lo que iba. En fin, me encantan ambos y los intercambio según el día. Normalmente en plan discreto uso el Astor y en los días en los que me da igual el mundo -¿dónde va una chica de 16 -ejem, 26 en Marzo- con esos morros tan coloraos'?, me llevo el Mac en el bolsillo del pantalón.

***Un apunte, ayer vi en la tele que se llevan las coletas muy tirantes y los labios muy rojos. Ays, si es que voy a la moda y yo sin saberlo…***

Veo que empecé la casa por el tejado, como es costumbre en mí… Primero los toques extras y ahora, lo realmente básico. Veamos… En la tienda me dijeron que, aunque es conveniente que todo el mundo se de una crema hidratante adecuada para su tipo de piel cada día -sí, ya, cada día, a veces se me olvida que he comido y vuelvo a comer, me voy a acordar yo…- o incluso dos veces al día -que sí…- no es realmente necesario si eres joven. Claro, que también me dijo que era recomendable empezar a darse cremas antiarrugas a los 24 y que a mí me faltaban al menos diez años aún cuando supero esta edad por casi dos años xD Bueno, a lo que iba, que me despistáis… Yo por si acaso y aunque había tenido otras cremas muy buenas que me daba cuando me parecía, me decidí a probar algo nuevo, bajé al Mercadona ahora que lo tengo casi al lado de casa y me compré esto:

Fluido hidratante para pieles grasas de Deliplús



Bueno, ¿bonito? y barato, no testan en animales, huele bien y es iol free (sin aceites).

Viendo que la marca parecía estar bien en cuanto a calidad-precio al menos en este producto facial que me había comprado y que tenía más productos oil free me tiré a la piscina -¡eh! Que aún sigo con la paga de 15 euros de mi abuela, para mí comprar tres cosas aunque sean baratas es tirarse a la piscina…- y me compré:

Exfoliante desincrustante pieles grasas de Deliplús (oil free)






















Mascarilla facial para pieles grasas de Deliplús (oil free)



De alérgica que se cuida poco-nada a neometrosexual, debo decir que, parece que no, pero el cambio se nota. Me pica mucho menos la cara, aunque siempre seré alérgica y me seguirá picando. Pero bueno, para eso tengo que dar aún el paso de convertirme en conejillo de Indias de algun@ alergólog@ que se anime a meterme mano… con esto de las alergias, claro.

El exfoliante mola. Es blanco con bolitas azules que se te meten en las uñas de los dedos de la mano. Es… Como restregarte la cara con arena de la playa pero pagando como si fueras estúpida xD No soy estúpida, soy madrileña, ¿vale? xD

La mascarilla aún me gusta más. Es blanca y me encanta el efecto Cásper de verme sólo los ojos y la boca de "mi color", que tampoco es que sea mucho más moreno. Sí, me la doy de madrugada, antes de irme a la cama. Como algún día haya que salir corriendo por algo, los de mi edificio lo iban a flipar. O lo mismo me encuentro con más de un@ así y nos ponemos a comentar otras marcas mientras masticamos afanadamente el pepino de los ojos. xD

Hay otra cosa más que me gustaría aclarar. Tengo ojeras, pero también tengo bolsas. La gente no suele distinguir ambos términos y todo el mundo tiene ojeras. Dejémoslo claro, las bolsas suelen ser esos surcos de piel que salen debajo de los ojos. Como piel sobrante con forma de U que no hace nada ahí, tan sólo ese efecto antiestético de arruga como si de una viejecita se tratase. Las ojeras son el color que rodea tu ojo que, cuando es más oscuro que tu piel, se marca más y hace que se vean tus ojos como si te hubieses dado mal la sombra negra o si te acabases de despertar sin haberte desmaquillado la noche anterior. Pueden ser de color negro, marrón, violeta… Y también pueden ser producidas por varias causas como: dormir poco, herencia, alergias -la madre que las…-

Yo había estado utilizando un antiojeras de la marca Comodynes, pero era bastante trabajoso para lo vaga que soy yo para estas cosas. Cuando venía mi profesor de autoescuela a buscarme dos horas antes, me acababa de levantar y se me juntaban mis ojeras naturales con las del madrugón, no me podía poner a darme el antiojeras, esperar a que se secase y luego darme el maquillaje que venía con el antiojeras. Además, es lo de siempre, los antiojeras no tapan las ojeras sin más, necesitas un maquillaje y si te das maquillaje solamente en los ojos siendo muy pálida y no te das nada en la cara, serás la misma mapache que si no te das absolutamente nada. El segundo que me compré fue el famoso roll-on antiojeras con cafeína de Garnier:



Volvemos a lo de antes, era un liquidito como agua espesa pero no quitaba las ojeras.

Fui a la tienda -a otra- y la chica, muy maja ella, muy joven, muy guapa y muy todo, me aconsejó un contorno de ojos que era drenante muy bueno. "¿Cuánto vale?" 176 euros. Vale, mañana vengo, bonita. o_O A ver, que si no te digo mi edad, piensas que estoy en la E.S.O., no lo flipes. Me fui -otra vez- al Mercadona:



Debo decir que este no me ha gustado nada. Es como darte una crema hidratante. Pero para darme eso, ya me doy yo mi crema hidratante normal… Escucho consejos, pronto se me gastará y tengo que buscar más opciones que no impliquen empezar a trabajar para quitarme las bolsas y las ojeras.

Por ahora lo mejor que tengo es:


Antiojeras Forget it de Biotherm


Es caro, pero tapa las ojeras ya que es maquillaje y además parece que cunde bastante. Es lo único que he podido encontrar.


Por último, otra cosa que dijeron el otro día que está de moda y que también se me está agotando y quiero cambiar. La mujer de la tienda -una tercera, soy una chica de mundo xD- me lo debió dar medio seco, porque si no yo no me lo explico…:

Máscara de pestañas hypo gloss de Essence



Antes usaba esas de dos colores con las que primero te maquillas las pestañas de blanco que parece que te ha nevado encima y luego el negro y le hacía aire a mi madre en la cara con las pestañas. Ahora esto me las deja raras. Se me ha metido en la cabeza el Colossal volum express de Maybelline…