Seguidores

Google+ Followers

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Nos cayó la del pulpo...

Domingo, 23 de Octubre de 2016. Día lluvioso donde los haya, pero a mi cuerpo un poco de juerga de más le daba ya igual. La mañana había avisado, trabajamos pasados -y repasados- por agua desde bien temprano, aunque contentos, las cosas habían salido bien. Yo llevaba enferma casi una semana (¡y así continué!). Alergia, placas en la garganta, fiebre, tos de orco de Mordor y ciática, más un agradable "sopeo" mañanero, no iban a impedir que esa misma tarde visitara por primera vez en mis 30 años vida el Santiago Bernabéu.

Ya había estado unos años atrás en el Vicente Calderón viendo jugar al Atlético de Madrid, que una es madridista, pero sobre todo amante del fútbol en general. Aborrezco casi de forma dramática los sitios plagados de personas e incluso siento cierta incomodidad con los ruidos muy fuertes, dicho lo cual está muy claro que ciertamente no soy fanática de asistir a ciertos eventos deportivos, véase por ejemplo un partido de fútbol; pero hay ciertas épocas o circunstancias en las que cambiando algunos cables en mi cabeza y recolocándolos estratégicamente, me veo más o menos capaz de lograr según que cosas.

El caso es que era un partido épico, en una ubicación también épica que no se podía dejar pasar. ¿Quién me iba a decir a mí que el primer partido que vería en el Bernabéu iba a ser contra el Athletic de Bilbao, el equipo de los amores de mi padre? Lo de que íbamos a ganar lo tenía más que claro, pero ver su cara sentado en las gradas de los blancos a unos metros de Cristiano y perdiendo...

Cuando llegamos diluviaba, cuando nos fuimos jarreaba, así que alquilamos unas cuántas almohadillas mitad para taparnos, mitad para tirárselas a Cristiano si fallaba mucho ese día. Y el partido comenzó.

El primer gol, precoz, salió de las botas de Benzema con un gran pase de la muerte de Isco después de que éste se zafara de un defensa del Bilbao que había caído en el área, supongo, por el estado del césped aquel día. Mención aparte el pedazo de pase previo de Marcelo a Isco. Medio gol. Yo le retransmitía todo minuto a minuto por el WhatsApp a mi madre, también madridista. Mi tío, sin nosotros saberlo, resultó estar también en el recinto ese día (él es socio) pero afortunadamente él no tuvo que mojarse. Tampoco tuvo el privilegio de poder ver a jugadores profesionales a unos metros de su cara, todo tiene sus pros y sus contras.

Unos quince minutos antes de terminar la primera parte, el Athletic nos coló un gol tremendamente parecido al nuestro en la portería de Keylor. Sabin Merino empataba así el partido. Esto había que solucionarlo, habrase visto meterle un gol al Real Madrid...

Unos cuántos intentos, córners, faltas (¡mucha más lluvia!) y oportunidades de ambos equipos después, llegó nuestro segundo gol, Morata ponía así el broche final a un interesante partido y a su feliz -espero- cumpleaños.

Para repetir quizá otro día en el que me apetezca ponerme a cruzar más cables.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Muestras de Biotherm y Pompadour

Lunes de muestras llegadas el día 13 de Noviembre la primera y de Biotherm y el 17 de Noviembre la segunda de Pompadour. Si no recuerdo mal, las dos son dos viejas conocidas no siendo la primera vez que me envían ninguna de ellas.

La última muestra que recibí fue un contorno de ojos y esta vez toca probar la versión Aquapower de Biotherm. 

Aquapower es un gel que promete ultra hidratación oligo termal sin pausa durante 48 horas. Existe tanto para piel normal y mixta, como para piel seca y está especialmente indicado para la piel de los hombres. Este gel de Biotherm sacia la piel tonificándola y dejándola suave y flexible todo el día para así mantenerla equilibrada y regenerada. Tendremos frescura asegurada durante horas.

Para cualquier cosa, revisad su web: http://www.biotherm.es


Cuatro dias después tenía en mi buzón estas muestras de Pompadour. Como ya digo, no es la primera vez (y espero que tampoco la última) que recibo muestras de la marca. Aquí podéis ver cuáles fueron las anteriores.
 

Esta vez es el turno de probar el té verde (con jengibre y naranja), la infusión de  cola de caballo (para ayudar a eliminar líquidos) y el detox (como el propio nombre nos indica, para eliminar esas toxinas que nuestro cuerpo produce). Otra cosa no, pero será por variedad, ¡en Pompadour podéis encontrar de todo!

Que viva la variedad...

Para encontrar justo la infusión que estabas buscando visita: http://www.pompadour.es

jueves, 17 de noviembre de 2016

Los 15 videojuegos de mi vida

Estoy segura de que los 15 juegos de los que voy a hablar quizá no hayan podido marcan un antes y un después en el mundo gamer, pero por una u otra razón, sí marcaron un antes y un después en mi vida.

Aunque podáis pensar lo contrario dado el poco tiempo que paso en la actualidad jugando con videojuegos, soy una gran aficionada a este hobbie y si no lo practico más a menudo es por dos razones principales: la falta de tiempo libre y la poca disponibilidad monetaria que gastar en este tipo de ocio. Quizá la primera pudiera ser mermada, podría sacar unos cuántos minutos al día para jugar a algún juego, pero con mi sueldo, no podría comprar videojuegos a menudo (a los precios que están y sin pagarme, llevaría sin poder comprar uno desde Febrero...). Como para permitirme una consola de última generación...

A pesar de ello hubo varias épocas en mi vida en las que aparte de tiempo, también tenía medios para jugar a varios tipos de videojuegos en ordenadores, recreativas o consolas.

Hoy os voy a hablar de los 15 mejores.


Pong de Atari
Es el predecesor de todos los juegos. No hay juego más sencillo y a la vez más adictivo. Algo así como la famosa serpiente de los Nokia... Evidentemente no empecé a jugar a este juego cuando salió, ya que se inventó en los años '70, pero sí he jugado y sí guardo un buen recuerdo sobre él.

Un día mi padre fue a buscarme al colegio y eso era algo que no solía suceder, por lo que me quedé bastante extrañada. Yo era muy pequeña, quizá tenía cinco o seis años, o puede que cuatro; pero ya sabía lo que venía a continuación. Mi padre era un adicto al trabajo y antes de pasar por casa me iba a tocar esperar a que hiciera algo por allí.

Cuando llegué, todos los compañeros de mi padre se quedaron conmigo mientras él hacía lo que tuviera pendiente en ese día, pero como solía suceder, el tiempo pasaba y pasaba y mi padre no terminaba. Cuando se acabaron también los temas de conversación (los que pudiera haber con una niña de esa edad) sobre cuáles eran mis materias favoritas, que eran el lenguaje y las matemáticas, pero un poco más las mates (quién me ha visto y quién me ve) e incluso coincidía en gustos con una de las compañeras de mi padre, me ofrecieron jugar a algún juego de los ordenadores que allí tenían. Era la época en la que los ordenadores empezaron a llegar a variedad de trabajos y aunque aún no se sabía muy bien cómo se manejaban, yo siempre había tenido uno en casa y ya más o menos me los conocía.

En aquellos tiempos no era muy diferente a como soy ahora y me negué a que encendieran un ordenador y lo dejasen inutilizable sólo por mí. Aún así decidieron hacerlo y fue la niña de las matemáticas quien enseñó a poner en funcionamiento un juego en el ordenador a un grupo de trabajadores que aún no sabían de ese trasto mucho más allá de simplemente encenderlo. ¿Recordáis que todo se instalaba a partir de MS-DOS? ¡Qué tiempos aquellos!

Jugué un ratito con el Pong, más pendiente de la vergüenza que tenía y de que viniese mi padre que del juego en sí, pero es un juego que recordaré siempre por esta anécdota.


Super Mario
Como bien diría Jezulín, en cuatro palabras: ¡Cla-si-ca-zo!

¿Existe alguien mínimamente ligado a los videojuegos que no conozca a Súper Mario? ¿Y al de verde? Que sí, que ya sé que es Luigi, pero en la época en la que todos los juegos estaban en inglés, este idioma no era tan común y no había tanta información sobre los videojuegos, para los peques que empezábamos a jugar estos juegos era el segundón, el de verde.

Mis primos tenían la famosa Nes, de vez en cuando la llevaban a casa de mi abuela y podíamos jugar todos juntos. Sólo había dos mandos y entre que yo era la más pequeña, la que no sabía jugar y además la niña, a veces me tocaba esperar a que ellos murieran para jugar, pero alguna vez la dejaban en casa de la abuela y cuando ellos se iban, podía estar un ratito jugando con ella yo sola. Por supuesto el juego estrella, aunque teníamos otros, era el Súper Mario.

Actualmente el único juego por el que he gastado dinero es en el de Súper Mario para la Wii y estoy esperando además que saquen por fin el juego para el iPhone. Dicen que será próximamente, en Diciembre de este año. Y lo mejor de todo, ¡aún tengo la NES! Mis primos la iban a tirar y yo decidí quedármela antes de que pudieran hacer esa tropelía. Lo único malo es que, aunque funciona, necesita algún arreglo puesto que no se ve el juego en la pantalla. La primera vez que la puse funcionó bien, pero ahora no quería ir... Si no funcionara finalmente, miraría comprarme la que ha salido nueva una vez me tocase la lotería esta Navidad.


Prince of Persia
Continuamos en los ochenta con este juego, uno de los que tenía en mi primer ordenador y uno de los que más usaba para divertirme cuando mi padre no tenía que usarlo. Ya sabía ponerlo sola y cuando me daban permiso para poder jugar un ratito después de terminar los deberes o dibujar un rato, intentaba saltar los malditos pinchos sin caer encima de ellos. Pensándolo bien era un juego un poco rarito para una niña tan pequeña, cuando caías en los pinchos, el personaje se quedaba ahí clavado y la sangre comenzaba a salir de sus piernas -sangre pixelada en cuadritos en aquella época, por supuesto-. Y las planchas de hierro algunas veces conseguían espachurrarte la cabeza.

Era bastante difícil jugar de por sí, más aún manejando las teclas del teclado que además de vez en cuando se colgaban con un juego tan potente para ese ordenador. Ahora lo tengo en el Mac y puedo jugar desde aquí, pero evidentemente no es lo mismo y tampoco ha mejorado nada la jugabilidad, lo que se traduce en que básicamente, sigo cayendo en los pinchos, jejejejeje.


¿Dónde está Carmen Sandiego?
Este fue el juego con el que más geografía logré aprender. Al principio no lograba entenderlo muy bien, no sabía dónde me decían que tenía que viajar para seguir investigando y no tenía ni idea de dónde podía estar ese Sydney, por poner un ejemplo, o cómo identificarlo por el monumento que salía en la imagen o la bandera del lugar que te mostraban. En el colegio aún estaban enseñándonos a leer y desafortunadamente tiempo después descubrí que tampoco iba a aprender demasiado de otros países fuera del mío, o de su geografía y arquitectura.

Tiempo después un día jugando con mi vecino se me encendió la bombilla. ¿Y si cogíamos un atlas e identificábamos las banderas y así el país al que nos tocaba viajar? Suena un tanto básico, ¿y la Wikipedia? Pensad que aún no teníamos siquiera internet e íbamos a base de disquetes... A partir de esa idea pude empezar a aprenderme algunas banderas que no conocía como las de Mónaco, Francia o el famoso Sidney.

Debería buscarlo para jugar algún día...


King's Quest V
Amaba y odiaba por igual tanto este juego como su música. Lo odiaba porque siempre me perdía y porque la musiquita se te metía hasta el duodenorrr, pero en el fondo me divertía un montón jugar e investigar en las diferentes pantallas.

Los gráficos comenzaban a ser cada vez mejores, aunque aún había cosas que seguían fallando, como cuando apuntabas a una cosa que sabías que tenía que reaccionar en tu ratón, pero no lo hacía y tenías que andar rondando con el puntero hasta que por fin podías clicar. Me encantaba la primera pantalla, una en la que salía una especie de sauce llorón, la del pueblo al completo y ésta, con la que ya sabía que estaba llegando al final.

Me encantaría poder recuperarlo para jugar en el Mac, porque hay algunas cosas que ya no recuerdo del juego y podría ser un re-descubrimiento.


Sonic
Si el juego de Súper Mario era un clasicazo, Sonic no va a ser menos, aunque este esté más ligado a la compañía Sega. Poca gente hay también que no conozca a Sonic o incluso también a los personajes del juego considerados secundarios.

Ya había jugado antes a Sonic en recreativas, en casa de algún amigo o en algún juego que se pudiera conseguir instalar en el PC (recordemos que en los '80 y los '90, los móviles o no existían, o eran bastante básicos), pero fue a raíz de, si no recuerdo mal, caerme de morros con la bici y tener que estar en casa unos cuántos días aburrida, que un amigo de mi padre se ofreció a prestarme una consola Sega nuevecita porque él nunca la usaba. Me la dejó durante tantísimo tiempo que yo ya creía que me la había regalado... Pero no... Me apasionaba jugar con la Sega en el patio de casa en el verano. Llamaba a mi vecino para jugar juntos (tanto él como yo compraríamos una PlayStation con el tiempo), llamaba a mis amigos, a mis primos...

No descarto comprar una Sega de segunda mano si algún día tengo algo de dinero.


Tekken y Street fighter
Cuando era realmente pequeña (os hablo de cuando con 25 pesetas podías jugar un buen rato en las recreativas) siempre este juego y similares era uno de mis fijos.

Tanto mis primos como yo nos solíamos quedar en casa de mi abuela y cuando salíamos por la noche en verano a tomar algo, mis tíos se quedaban con sus amigos en alguna terraza mientras y nos daban unas cuantas monedas de 25 pesetas (¡las del agujero!) para que pudiéramos jugar en los recreativos. Yo tenía siempre mis máquinas fijas: lucha y conducción. Me daba igual el juego que fuera, pero mis favoritas eran siempre esas. Os puedo decir hasta dónde estaban puestas las máquinas en la primera tienda de recreativos que hubo en el pueblo de mi abuela. Y también donde estaban situadas en la segunda tienda, aunque recuerdo casi mejor dónde estaba la favorita de mi primo mayor, la de las burbujitas. En ocasiones esperaba a que gastasen ellos sus monedas en jugar al futbolín y también me unía.


Crazy taxi 
Y este juego, (o más bien los similares, porque cuando este salió yo ya no iba a las recreativas) era también mi otro fijo. Lucha y conducción, lucha y conducción. De vez en cuando me unía a alguno de bolitas o de cualquier otra cosa, pero siempre guardaba algo para uno de estos dos juegos. Lo que más rabia me daba era cuando llevaba un rato jugando y al ser una chica (no había muchas) se empezaba a hacer corrillo para verme jugar. En ocasiones perdía a propósito para irme a otra máquina y que la gente no me mirase. Y lo que me jorobaba eso, que perdía partidas de un buen rato jugando...

No os digo lo que significó para mí que más tarde incluyesen pedales, asientos e incluso motos a tañamos real en este tipo de máquinas, aunque yo ya no jugase.


Pandemonium
Para mí fue el juego del cambio. Ya teníamos en casa un ordenador más potente y más actual que el primero que tuvimos en la familia y comenzaba a descargar mi música, hacer mis trabajos en el ordenador... Hasta que un día llegó mi padre y sin querer borró toooooodo lo que tenía en el ordenador. Música, fotos, imágenes, juegos, archivos... No me preguntéis qué hizo para borrar todos mis documentos y ninguno suyo, pero así fue. Borrados del ordenador y de la papelera de reciclaje, por supuesto. Le dije que si en ese momento me dejaba mirar algunas cosas o descargar algún programa de recuperación, quizá pudiera haber algo salvable, pero estuvo todo el día en el ordenador y cuando pude ponerme con él, no pude recuperar ni una sola cosa de las borradas. No tenía dinero para comprar un disco duro, no sabía aún hacer copias de seguridad, particiones o ese tipo de cosas, así que lo llevamos a una tienda, me hicieron una copia de lo poco que había quedado vivo (tan sólo alguna que otra película) y para que no se me hiciera tan duro comenzar de cero con todo, en la tienda me instalaron de regalo uno de los juegos más actuales que había en ese momento.

Después de todos los juegos a los que había jugado en un ordenador, este era un salto en el tiempo. Mejor jugabilidad (aunque aún seguía jugando con las teclas de un PC), mejores gráficos, una historia más divertida y unos melones saltarines. Digamos que no se me olvidó el disgusto, pero es verdad que se me hizo algo más llevadero.


Tzar
No tengo ni idea de dónde pudo salir este juego, pero juraría que aún tengo el cd de instalación en la otra casa. No tiene unos gráficos excelentes, cierto es, pero es el típico juego con el que empiezas a jugar y no lo puedes dejar. Que si creo luchadores, que si creo campesinos, recolecto, hago crecer mi pueblo...

Dejé de jugar más que nada porque a pesar de crear miles y miles de luchadores, catapultas, tener un buen ejército tanto en tiradores como en torres de lucha y similares, siempre venía el enemigo y de un soplido acababa con mi imperio. ¿Por qué si tenemos los dos un mismo arquero y nos atacamos gana siempre él? Bah... Pero bueno, con el tiempo volvía a ponerlo y volvía a engancharme a jugar. Está visto que no se necesitan grandes gráficos para que un juego te enganche durante horas y horas.


Morpheus
Otro juego que al ser de los más actuales (recordemos que he empezado hablando sobre el Pong) también está aún en mi poder. Me pasa algo parecido a lo que me pasaba con el King's Quest V, hace mucho que no juego y el volver a jugar podría ser un re-descubrimiento, pero desafortunadamente el cd de instalación no es compatible con Mac. Debería buscar por la red porque seguramente haya alguna forma de jugar a él aún teniendo Mac, pero es un juego que a pesar de ser viejo, puede ser bastante divertido aún en la actualidad. Al menos si lo miramos desde el punto de vista de no conocerlo y tener que averiguar cómo montar un puzzle, a qué estancia debes ir para conseguir pistas y un largo etcétera. Me apasionan este tipo de juegos en los que te vuelves loco para dar con la solución final.

Como el Tzar, no sé de dónde salió, pero le tengo un cariño especial.


Tom Raider
Tomb Raider, con Lara Croft al frente, fue primer juego de mi primera consola propia. Si bien antes había tenido en ocasiones una NES prestada y la Sega también de préstamo, hace muchos años en una mezcla de buenas notas, Reyes y cumpleaños, mis padres me regalaron la Play Station. Sí, la uno, la misma que aún conservo y que al ser mía, funciona aún a la perfección.

El juego venía de forma gratuita con la compra de la consola y en ese momento estaba despuntando. Solía quedar con mi vecino para jugar, como de costumbre y con la que era mi mejor amiga en esos años. Entre todos conseguimos los trucos para el juego y aunque nunca los usé, creo que aún los tengo por ahí guardados junto con el mismo juego.

Debería sacar la Play otra vez para reencontrarme con Lara Croft de nuevo.


Final Fantasy 
El Final Fantasy ha sido el juego que siempre he querido que me guste y que nunca ha conseguido engancharme. Jugaban casi todos mis amigos, mi mejor amiga jugaba, mi compañera de clase jugaba (y estaba empeñada en que yo también tenía que jugar porque me parecía -según ella- a Aeris) e incluso mis antiguos vecinos jugaban.

Me mudé de allí, si no recuerdo mal, cuando estaba a punto de cumplir nueve años y no volvimos a encontrarnos, pero una antigua vecina me contó que los que quedaron allí les pusieron el nombre de las personas que nos habíamos mudado a personajes de ese juego sólo para poder recordarnos durante algo más de tiempo.

Alguna vez fui a casa de mi mejor amiga a jugar con ella, pero a pesar del empeño en que me gustase, nunca me apeteció probarlo más allá de aquellas tardes sueltas. Lo mismo mañana comienzo a jugar y me engancho, ¿quién sabe?


Crash Team Racing (CTR)
Por el amor de Dios, ¡que no le toque un misil al que va segundo! ¿Alguna vez habéis jugado a este juego? Si el Crash Bandicoot está bien, el Crash Team Racing con compañía está aún mejor. El juego nace de una base muy simple, es un juego mezcla entre carreras y plataformas en el que aparte de tener que llegar primero, debes intentar ir cogiendo premios en la carreras que te facilitaran eso mismo, el llegar a ser primero. Hay trampas que te perjudican, que te ralentizan, que explotan... Y a su vez hay premios que te hacen ir más deprisa o importunar a los demás participantes de la carrera. Pero el misil... El misil es un mundo aparte. Siempre y cuando no vayas primero (entonces no sirven para mucho) el misil es la pieza clave para quitarte a los compañeros que van delante de en medio. Mi vecino pudo piratear la PS en una tienda y comenzó a comprar juegos muchísimo más baratos que en las tiendas, por lo que pude probar un montón de juegos de la consola. Yo la pirateé después en mi casa, pero ya había salido la PS2 y los juegos de la uno empezaban a escasear, más aún los falsificados.

Aún así y si tenéis la oportunidad, el CTR hay que probarlo.

Fifa - PES
Y por último, pero no por ello menos importante, los épicos Fifa y PES (Pro Evolution Soccer). Los típicos juegos de fútbol a los que yo empecé jugando cuando los gráficos eran en píxeles y que han ido evolucionando de una manera que casi da miedo en cuanto a similitud (en una versión algo más que en la otra). 

Aún tengo ambos en antiguas versiones para mi Wii y aún sigo jugando con ellos de vez en cuando. El fútbol siempre ha sido un valor seguro para acertar conmigo. 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Muestras de medalla de Salvadme reina de Fátima y Olay

De nuevo y como ya viene siendo costumbre los Lunes, aquí os traigo un par de muestras más de las que paso a hablaros brevemente por si os interesan y en un futuro podemos pedirlas de nuevo.

La primera la recibí a primeros de Septiembre, concretamente el día seis y es ya una recurrente en mis pedidas de muestras. Siempre responden y aunque es verdad que te mandan mil y un papeles para que te suscribas a todo lo que podrías suscribirte y algo más, he de admitir que ofrecen muestras y regalos muy interesantes, como en este caso, la medalla que pedí para mi abuela. 

Como ya creo que os he debido contar en alguna ocasión, mi abuela es una fija en la misa de su pueblo y aunque algún día no puede ir, siempre intenta sustituirlo por otro y al menos hacer acto de presencia en este acto religioso una vez a la semana. 

Aparte de todo esto, ella también es muy dada a llevar algún pin, pulsera, medalla o llavero con algún motivo religioso y hacía tiempo que llevaba pidiéndonos a mi madre y a mí que le regaláramos tanto un llavero como una medalla nueva. El llavero finalmente pudimos comprarlo en una tienda ambulante que pusieron en mi pueblo al celebrarse las fiestas hace ya un par de meses. La medalla yo ya la tenía preparada para dársela cuando fuera a verla.
                   
Pero creo que algo hicimos mal en regalarle tantas cosas juntas (y es que también la había comprado un cacao de labios que le iba a venir muy bien para el frío que empieza a hacer ya por su pueblo en estas fechas) porque el caso es que la advertimos antes de ir que teníamos tres cositas para ella y desde que se lo dijimos, no paraba de preguntar todo el rato: "¿pero qué me vas a traer?". Y ahora, cada vez que voy a verla, me pregunta lo mismo, que qué la he llevado. Y oye, no sé cómo se lo monta pero siempre hay algo...
                 
Os dejo aquí el enlace a su web por si acaso hay próximamente algún regalo que puedan interesaros: http://www.salvadmereina.org


La siguiente muestra, del 10 de Noviembre, también es una habitual en mi blog y una marca que cada vez para más en mi neceser. Esa marca es Olay. Olay es a Próxima a Ti lo mismo que yo a las muestras, siempre que podemos colaborar y lograr cosas, lo hacemos. De hecho la última muestra que recibí fue la de Olay Total Effects 7 también de mano de Próxima a Ti y justo la anterior fue la Sampling Olay Luminous. 

En esta ocasión toca probar la Olay Regenerist. Esta crema es una anti arrugas intensiva tres áreas, para proporcionar una hidratación superior en el contorno de ojos, el óvalo facial y el cuello. Una de las cosas que más me gustan al comprar -o probar- una crema es que, como sucede en este caso, tengan protección solar. Te evitas tener que darte otro potingue más en la cara para protegerte y a la vez, vas igualmente segura de que el sol no te dañará la piel en caso de que en estos días de invierno, se digne a aparecer con fuerza. 

La gran mayoría de personas -sobre todo chicas- que la han probado están encantadas con los resultados. Ahora es mi turno, que una ya dentro de poco le va a pegar la patada a estos 30 añitos...

Para cualquier tipo de información: http://www.olay.es/es-es

viernes, 4 de noviembre de 2016

Probando... El purificador de aire Intense Pure Air de Rowenta

Os voy a contar una pequeña historia sobre cómo conocí el purificador de aire Intense Pure Air de Rowenta.

Hace ya unas semanas y mientras comía, noté algo extraño en mi garganta. Al ser alérgica alimentaria, aparte también de alérgica a todo tipo de polen, me puse en lo peor y creí que algo de la comida me estaba dando algún tipo de reacción. Un rato después debía irme al trabajo y parecía que, aunque el malestar continuaba, era más probable que fuese un ataque de alergia ambiental que alimenticio. Yo trabajo en la calle (no confundir con hacer la calle que nos conocemos) y en mi lugar de trabajo, el polen es un compañero fijo y fiel del que poder disfrutar en nuestro día a día. Cuando llegué a casa del trabajo, noté que había empeorado y continué haciéndolo durante varios días hasta que al final la alergia me provocó una tremenda afonía que derivó en fiebre y placas en la garganta.

Y así, con este panorama, un día sonó el timbre y el repartidor de Tipsa nos trajo un paquete de parte de Testamus. Por desgracia había quedado fuera de las dos campañas por pocos puntos (de hecho en una no sé si fue por seis puntos cuando además no había tenido oportunidad de ganar los puntos que se ofrecían con los selfies, ya me conocéis...), pero afortunadamente me habían seleccionado para la campaña de Testamus Rowenta Hogar. Y aunque el producto a testar era sorpresa (yo creo que fue una de las partes que más ilusión me hizo de la campaña, que esa sorpresa se mantuviera hasta el final), estaba claro que cualquiera de los productos me iba a hacer muchísima ilusión. La cosa estaba entre varias aspiradoras de la marca Rowenta (Air Force Extreme, Silence Force Extreme y Silence Force Multicyclonic), una escoba mopa Clean & Steam y el purificador de aire del que os hablo. Yo esperaba recibir una de las aspiradoras, supongo que porque había más posibilidades de ello; pero a pesar de recibir el purificador de aire, no me sentí decepcionada en ningún momento. Al contrario. Y de hecho, me disgustó mucho leer que había gente muy disgustada en los foros de Testamus por no haber sido seleccionada (lo cual comprendo, los productos ofrecidos son a cual mejor) así que desde aquí ofrezco para si alguien lo necesita, los descuentos del 20% para los outlets de Rowenta.

Los cupones pueden hacerse efectivos en cualquiera de sus tiendas (hay en S.S. de los Reyes, Getafe,
Las Rozas -Madrid-, San José de la Rinconada -Sevilla-, La Ñora -Murcia-, Culleredo -La Coruña-, Barcelona -hay dos en la capital-, L'Hospitalet de Llobregat, Viladecans, Marratxí -Mallorca y Tui - Pontevedra-. Cualquier persona que me lea y quiera uno de estos descuentos, tan sólo debe decírmelo en un comentario por ejemplo y estaré encantada de cedérselo.

Después de recibir el paquete, mis placas, mi fiebre -¡mi ilusión!- y yo decidimos hacer unas cuántas fotos...

Sé que no se ve todo con todo detalle y que entre otras cosas, sería más interesante ver el funcionamiento que las instrucciones del cacharro, pero para eso tengo pensado hacer próximamente un vídeo en Youtube.

Como ya he dicho, aunque próximamente tengo pensado preparar un vídeo en el que se pueda apreciar el tamaño del purificador, se pueda escuchar el nivel de ruido que hace (es muy silencioso) e incluso se note el cambio en la iluminación al pasar de luz de día a luz nocturna, os voy a contar algunas características del aparato.

El purificador de aire Intense Pure Air de Rowenta es capaz de filtrar hasta un 99'95% de a contaminación gracias a sus filtros.

Tiene tres niveles de puesta en marcha: automático (él mismo detecta los niveles de contaminación y se adapta a ellos), noche (se reduce la intensidad luminosa y también el ruido que emite) y manual.

Como ya he dicho, la luz también puede ajustarse y ponerse en modo: iluminado, luminosidad moderada y apagada, según lo que necesitemos.

También tiene un temporizador, que con el purificador encendido, nos permite definir el tiempo de funcionamiento del aparato (una hora, dos horas, cuatro horas u ocho horas) y el aparato se detendrá automáticamente al finalizar este periodo. Si por el contrario el aparato está apagado, nos permite posponer la puesta en marcha del aparato por el número de horas deseadas pulsando brevemente los mismos botones indicadores de las horas.

La primera puesta en marcha no fue complicada, aunque al principio pudiera parecerlo con tanta cosa y tanto filtro (que evidentemente, es la base para el mejor funcionamiento del purificador).

Primero tenemos que instalar el filtro NanoCaptur, que es el encargado final de destruir el *formaldeído.

* El formaldeído es un alérgeno muy extendido, ya que se encuentra presente en múltiples productos y se incorpora a otros muchos en los procesos de fabricación incluyendo plásticos, fluidos de corte, medicamentos, telas, cosméticos y detergentes.

Presionamos levemente y cuando escuchemos un "click", el filtro estará fijado en su lugar final.

Después colocamos el filtro HEPA, encargado del polvo fino (2'5 micras), el polen, los ácaros del polvo, alérgenos animales, virus, bacterias, etc.)

Después es el turno de colocar el filtro de carbón activo, encargado de los olores, los humos, VOCs (contaminantes químicos) y por último, ponemos encima de todo el pre-filtro, que recoge el polvo, el pelo humano y el animal.

Y como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo un vídeo que explica todo lo que os acabo de contar:



La primera puesta nos dio un tranquilizado tono azul, lo cual indica que la calidad del aire es excelente.

Pero más tarde la cosa cambió y el indicador nos comunicó que el aire, al menos por unos instantes, era medio. Por ahora no he visto nunca el indicador de color rojo, que nos estaría indicando que la calidad del aire es mala y gracias en parte a él, espero no verla nunca.

Con respecto a una opinión personal, no he tenido demasiado tiempo aún para probarlo al 100% y dado que no es como un aspirador, donde puedes ver de primera mano si aspira o no, es difícil tener una opinión precisa. Aunque con todo, debo admitir que supongo que por una mezcla de circunstancias, por el tiempo que ha pasado ya desde el primer día en que enfermé y también la ayuda del purificador, yo estoy mucho mejor. El aparato es totalmente silencioso, lo cual es otro punto más a su favor. Imagino que con el tiempo los filtros se llenarán de suciedad cumpliendo así su función y será mucho más fácil juzgar si realmente funciona o no, pero no hay razón para dudar de que así sea, al menos con las pruebas hechas hasta ahora. Una vez los filtros tengan dificultades para recoger más impurezas, este purificador tiene algunas partes lavables que puedes ayudar a recuperar cierta parte de su funcionalidad. Con el tiempo también la propia máquina y el color y llenado de los filtros, nos indicarán que debemos proceder a cambiarlos, aparte de las propias muestras en el funcionamiento de la máquina, como por ejemplo, si empezamos a sentir que no suelta la misma cantidad de aire que solía soltar al principio de tenerla. 


Para disponer de cualquier otro tipo de información sobre Rowenta, puedes visitar:

Facebook: @RowentaEs
Twitter: @RowentaEs
Instagram: @RowentaEs

Si quieres conocer más los proyectos de Testamus, visita: 

Facebook: @Testamus
Twitter: @Testamus
Instagram: @Testamus